Las exportaciones alemanas han caído más de lo esperado en octubre, un 3,1% en relación a los datos del mes de septiembre, cuando subieron un 1% en relación al mes anterior. Los economistas consultados por Bloomberg esperaban una caída en octubre del 1,3%. En cuanto a las importaciones, éstas decrecieron un 1% respecto a septiembre.
Estos datos llegan poco después de que algunos institutos académicos alemanes hayan previsto un parón en el crecimiento económico de Alemania durante los primeros meses del año que viene. E incluso se baraja la posibilidad de que el motor económico europeo entre en recesión en ese periodo. El Bundesbank, de hecho, ya ha recortado la proyección de crecimiento establecida inicialmente para el 2012 y la ha rebajado hasta el 0,5% (con posibilidades de alcanzar el 1% en el mejor de los casos).
La automovilística Volkswagen AG, una de las grandes empresas alemanas, ya ha aclarado que se encuentra «preparándose para cualquier escenario posible». Los economistas locales, como Jens Kramer de NordLB, comentan que mientras las peticiones comerciales caen en picado desde los socios de la zona del euro los países emergentes aportan nuevos compradores, pero aún de forma muy tímida. Es decir, que aún no compensan las pérdidas procedentes del Viejo Continente.







