El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, le ha escrito este jueves un correo electrónico al primer ministro, el también socialista Yorgos Papandreu, advirtiéndole de que «la pertenencia de Grecia a la zona del euro es una conquista histórica y no puede ponerse en duda mediante la celebración de un referéndum». Otros ministros de su gabinete se han mostrado a favor de la nota de Venizelos. El mandatario heleno dijo a principios de esta semana que el futuro de Grecia debía estar en manos del pueblo griego.
La oposición de Venizelos a los deseos de Papandreu llega en un momento delicado, pues el primer ministro se enfrenta mañana a una moción de censura en el Parlamento que no superará de no contar con todo el apoyo de su partido (el PASOK). Según informaron ayer a EL BOLETÍN fuentes cercanas al Gobierno griego, entre hoy y mañana se verán movimientos «interesantes» dentro de la clase política helena, en paralelo a la reunión del G-20 que tiene lugar en Cannes, Francia.
Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, ha comunicado a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, que apoya sin fisuras la estrategia de presión y ultimátum sobre Grecia. El presidente está de acuerdo en no continuar la ayuda a Grecia en esta situación, han explicado fuentes gubernamentales españolas al término de la reunión que los tres dirigentes europeos y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi han mantenido antes del inicio del G-20.
El encuentro entre los cuatro se ha prolongado durante cerca de dos horas y en él, según las mismas fuentes, los cuatro participantes del euro en la Cumbre han acordado una posición común: la de acelerar el nuevo fondo europeo de rescate para que actúe como cortafuegos y evite el contagio de Grecia a otros países.







