La agencia de calificación Moody´s ha vuelto a entrar en juego a lo grande. Ha recortado el rating de 12 instituciones financieras británicas. «Concluye así nuestro estudio sobre el apoyo sistémico que el sector financiero del país recibirá por parte del Gobierno, iniciado el pasado 24 de mayo», explica en una nota la calificadora.
En concreto, la firma de calificación crediticia ha rebajado en un sólo escalón a Lloyds (hasta A1 desde Aa3); a Santander UK (hasta A1 desde Aa3) y a Co-Operative Bank (hasta A3 desde A2). Algo más pronunciado es el recorte a RBS (hasta A2 desde Aa3) y a Nationwide Building Society (hasta A2 desde Aa3). Y otras siete instituciones de menor tamaño han sufrido un varapalo más severo: de cinco escalones. Mientras, el rating de Clydesdale Bank ha sido confirmado en A2, aunque con perspectiva negativa.
«Esta rebaja es consecuencia de la reasignación del apoyo gubernamental en Reino Unido» que, según señala Moody’s, le ha sido «sustraído a siete pequeñas instituciones y recortado a otras cinco más importantes», sistémicamente hablando.
Además, la agencia también anunció este viernes una rebaja en la nota de nueve de los principales bancos lusos debido a su posesión de deuda soberana portuguesa, a las expectativas de débil crecimiento de la economía lusa y a la presión a la que se ven sometidas para conseguir liquidez.
Moody’s informó en un comunicado de que con estas medidas concluye la revisión de sus calificaciones a las entidades financieras lusas iniciada el pasado 15 de julio, cuando bajó la calificación de la deuda soberana de Portugal de Baa1 a Ba2, una nota considerada bono basura. Entonces ya dejó en este rating ‘basura’ a la Caixa Geral de Depósitos (CGD), al Banco Espirito Santo (BES), al grupo financiero Espirito Santo (ESFG en sus siglas en inglés), al Banco Comercial Portugués (BCP) y al Montepio Geral.
A estos se les suma hoy el Banco Portugués de Inversiones (BPI), con lo que los más importantes bancos del país cuentan ahora con una calificación equivalente a bono basura, a excepción del Banco Santander Totta. La nota de las nueve entidades afectadas, además, se encuentra en perspectiva negativa, por lo que no se descartan nuevos cortes.







