El motivo de la denuncia son las imágenes disuasorias al consumo de tábaco que se ven obligadas a poner en sus cajetillas, las alegaciones son el coste de la impresión y que dichas imágenes disponen en contra del consumo a adultos de un producto legal.
La denuncia la tramitan cuatro de las cinco tabaqueras más grandes de EEUU R. J. Reynolds Tobacco, Lorillard, Liggett Group y Commonwealth Brands (Imperial Tobacco. Altria (Philip Morris) no se sumará a la denuncia.







