El recorte de rating de Standard & Poor’s a EEUU no ha restado el mínimo atractivo a la deuda estadounidense. Más bien todo lo contrario porque la rentabilidad que ofrecían hoy los bonos a dos años tocó un mínimo histórico. Los inversores de todo el mundo, desde el banco central de China, hasta los fondos de pensiones y las amas de casa japonesas, se enfrentan al mismo dilema: Hay pocas opciones de valores refugio que puedan igualar al mercado de los bonos de EEUU, con más de 9,3 billones de dólares de deuda en circulación.
La rentabilidad de los bonos de referencia cayó 19 puntos básicos hasta el 2,36%, mientras que en la deuda a dos años disminuyó cinco puntos, hasta el mínimo histórico del 0,24%, rompiendo el anterior récord del 0,25% alcanzado el pasado jueves.
El bono a 30 años, que tradicionalmente es el más afectado cuando los inversores temen por el déficit y la calificación crediticia de EEUU, quedó rezagado en los primeros compases de negociación, pero poco después se sumó a la tendencia. Su rentabilidad retrocedió 13 puntos básicos hasta el 3,71%.
Desde que comenzó la crisis financiera en 2007, la Reserva Federal ha sacado ases de la manga para contener los efectos de la misma. Recortó los tipos de interés a casi cero, imprimió 2,3 billones de dólares para comprar bonos soberanos y deuda hipotecaria y diseño un sofisticado entramado de programas de rescate para los mercados de deuda comercial, los fondos monetarios, los bancos europeos desesperados por los dólares y otros engranajes del sistema financiero global.
Ahora que los mercados están convulsionados y cada vez se cree más en una nueva recesión, los inversores se preguntan en la víspera de la reunión del comité de mercados abiertos de la Fed si a Ben Bernanke le quedan más ases. Muchos creen que sí. De hecho, varios hedge funds consultados por este diario aseguran que todavía temen a la Fed, porque “puede actuar sin pedir permiso a Obama o a Merkel”. Este hecho, explican, unido al carácter refugio de la deuda estadounidense, convierte en algo casi imposible un posible ataque de los especuladores.
Hoy Moody’s ha repetido que podría recortar la calificación de EEUU antes de 2013 si la perspectiva fiscal o económica del país se deteriora significativamente. Si bien, su principal accionista, Warren Buffett con un 12,47% del capital, ha asegurado en una entrevista a Bloomberg que en su opinión, EEUU merece una “cuádruple A”.







