El informe anual del think tank European Economic Advisory Group ha recomendado a las autoridades de la zona del euro que evite las emisiones de eurobonos y ha instado a estas mismas personalidades a no tratar de eliminar las diferencias de financiación entre los países europeos que comparten divisa.
Para estos economistas, el Fondo de Rescate Europeo (EFSF, por sus siglas en inglés) debe evitar futuros mecanismos de rescate para los países en dificultades, e incluso permitiendo la quiebra de una nación llegados a un extremo. Por eso se deben mantener –según ellos- los diferenciales entre países, para que cada uno asuma su propio riesgo.
Los expertos de este think tank proponen un mecanismo anticrisis basado en tres etapas.
La primera sería asegurar que los estados que no logren atraer la suficiente liquidez desde los mercados pudiesen ser ayudados por el Fondo de Rescate durante un período máximo de dos años.
La segunda sería que el total de garantías y liquidez aportada por esta entidad financiera deberá estar limitada y no superar el 30% del PIB de la economía ayudada.
La tercera base sería, en el caso de que las dificultades de financiación prevaleciesen, el Fondo de Rescate debería proveer una cobertura del 80% de los bonos soberanos para poder ofrecérselos a los acreedores, pero bajo la promesa de una reestructuración de la deuda.
Los economistas que firman este documento han explicado que la cláusula firmada en el Tratado de Maastricht en la que se aseguraba no rescatar a otros países de la zona del euro nunca fue creíble, porque ante el temor de un contagio financiero, los países socios iban a reaccionar ante las inclemencias de los mercados.







