En medio del debate sobre una futura retirada de las medidas extraordinarias anticrisis puestas en marcha por la Reserva Federal, el IPC de EEUU aumentó cuatro décimas en el mes de enero en términos intermensuales, registrando su séptimo incremento consecutivo, mientras que en los últimos doce meses los precios aumentaron un 1,6%, según informó el Departamento de Trabajo estadounidense.
Los analistas habían adelantado un incremento algo más moderado, del 0,3%. La subida va más allá del ‘rally’ del petróleo. La inflación subyacente subió un 0,2%, por encima del 0,1% previsto. El Gobierno estadounidense destaca que los incrementos de los precios de las materias primas de la energía (4%) y de la alimentación (0,5%) fueron responsables de la subida.
Además hoy Washington también hizo públicas las cifras de paro semanal. Las peticiones de subsidio de desempleo aumentaron hasta las 410.000 solicitudes, por encima de las 400.000 esperadas por los analistas consultados por Reuters y de las 385.000 contabilizadas en la semana anterior.







