La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha rebajado hoy la calificación de emisor a largo plazo (IDR) de Irlanda en divisa nacional y extranjera de “A+” a “BBB+”, con perspectiva estable, como consecuencia del coste fiscal adicional que supone para la economía irlandesa la reestructuración del sistema bancario del país.
Fitch también confirma que el IDR de Irlanda a corto plazo en divisa extranjera retrocede de «F1» al «F2». Estas rebajas reflejan el apoyo del sistema bancario nacional al plan de garantía estatal para su “deuda y depósitos”, el equivalente “al 95% del Producto Interior Bruto (PIB)”.
La agencia señala que se han tenido en cuenta las previsiones económicas “más débiles” a la hora de calcular la rebaja de la calificación, así como la incertidumbre que rodea a la economía irlandesa como resultado de la “reciente intensificación de la crisis financiera”.
Fitch cree que estas rebajas conllevan a una pérdida de acceso a la financiación del mercado a costes asequibles, lo que significa una menor flexibilidad en la financiación fiscal.
No obstante, la agencia habla de «perspectivas estables» después de que la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) hayan ofrecido a Irlanda un plan de rescate establecido en 85.000 millones de euros.
En este sentido, Fitch destaca que el Gobierno irlandés ha demostrado tener «compromiso» para acometer una «consolidación fiscal».







