Este jueves Alcoa da el pistoletazo de salida a la temporada de presentación de resultados trimestrales, que se presenta menos halagüeña que en los últimos tiempos. Por primera vez en más de un año, los analistas han recortado su previsión de beneficios para las compañías del S&P 500, un nuevo jarro de agua fría para una Bolsa que había registrado su mejor septiembre desde la II Guerra Mundial.
Según publica Bloomberg, el beneficio estimado por los expertos para el conjunto de las compañías que cotizan en este índice alcanzará en 2011 los 95,17 dólares por acción desde los 96,16 dólares que calculaban el pasado mes de agosto. De este modo, las previsiones de los expertos muestran un incremento de las ganancias para el próximo año de un 15%, frente al 20% augurado en marzo. No hace falta sin embargo mirar a 2011 para encontrar esta tendencia.
Para este tercer trimestre del año los analistas consideran que se podría registrar la primera reducción de ganancias desde los tres meses terminados en junio de 2009. Las compañías del S&P 500 podrían incrementar sus beneficios un 23% en este periodo, desde el 49% de incremento del trimestre anterior, y del 52% de los tres meses terminados en marzo.
La primera compañía en hacer públicas sus cuentas será Alcoa, como viene siendo habitual. Según los analistas consultados por Bloomberg el gigante del aluminio ganó en el tercer trimestre seis centavos de dólar por acción. El pasado mes de febrero, estos mismos expertos habían augurado unas ganancias a Alcoa para este periodo de 28 centavos por título, lo que se traduce en una caída del 78% en las previsiones. Esta revisión se produce después de que en septiembre Wall Street acumulase una revalorización del 8,8%, su mejor comportamiento en este mes desde 1939.
En este sentido, el pesimismo de los expertos empieza a traducirse ya en el mercado bursátil, que cerró la semana pasada en negativo. Sin embargo, los inversores aún tienen motivos para la esperanza, ya que más de un 70% de las compañías del S&P 500 han batido las expectativas de beneficios de los analistas durante los cuatro últimos trimestres, la racha más alta desde 1993, según los datos de Bloomberg. Las evidencias de una desaceleración económica hacen cada vez más pesimistas a los analistas, que ven que el mercado laboral aún no da síntomas de recuperación y lastra al conjunto de la economía. Según los datos del propio Departamento de Comercio de EEUU, la economía creció un 5% durante el último trimestre de 2009, el mayor en cuatro años. Sin embargo, ya en el segundo trimestre de 2010, el crecimiento se había reducido al 1,2%.
La tendencia no es exclusiva de EEUU, sino que se extiende al resto de mercados occidentales, especialmente en Europa, donde han regresado los temores sobre una crisis de la deuda soberana que podría afectar a Irlanda o Portugal. Los analistas han recortado en el último mes la estimación de beneficios en 20 de los 24 índices bursátiles de los países desarrollados. Los beneficios previstos para las compañías del FTSE 100 de Londres han bajado un 4,9% desde finales de mayo, mientras que en el Hang Seng de Hong Kong los expertos esperan un 1,5% menos de ganancias que en febrero.







