Apuestas de gran riesgo en Grecia e Irlanda para inversores atrevidos

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Si el riesgo no es un problema para configurar su cartera de inversión, la última apuesta de algunos fondos estadounidenses está hecha a su medida. Invertir en compañías helenas e irlandesas que han sido directamente golpeadas por la crisis de deuda de las que los expertos esperan fuertes rendimientos. Una apuesta atractiva y que, según sus promotores, promete rentabilidad a medio plazo. Eso sí, pasa por la incertidumbre de entrar a jugar en economías de muy dudosa estabilidad.

Esta arriesgada quiniela se dirige, sobre todo, a compañías de pequeña y mediana capitalización con expectativas de crecimiento fuera de sus países de origen, duramente golpeados por la crisis de deuda. Para la casa de inversión estadounidense Franklin Templeton, la joya de la corona es la cadena juguetera griega Jumbo. La firma goza de un peso del 3,37% en su fondo global de empresas en expansión, lo que habla de la importancia que esta casa da a este tipo de inversión.

En su conjunto, las empresas griegas suponen un total del 4,3% de este fondo, referencia en el mercado según los especialistas en fondos de inversión de Morningstar. Sin embargo, no es la economía rescatada con mayor peso dentro del ‘Franklin Global Small-Mid Cap Growth’, que ese es su nombre. Irlanda se hace con una representatividad del 13% en el peso total del producto.

En el caso del Tigre Celta, la compañía estrella es la destilería C&C Group, vieja conocida en los mercados OTC de Wall Street. Este es uno de los elementos diferenciadores que los cazadores de gangas en los parqués más castigados de Europa buscan entre sus cotizadas: su visibilidad internacional y proyección de crecimiento.

También Bélgica, otra de las economías puestas en duda por los especuladores, tiene su parte en estos fondos con varias compañías. La más conocida, RHJ International que para más inri es un banco. En el fondo de Franklin goza de un peso del 3,48%, lo que la convierte en la cuarta referencia del mismo.

Los expertos de Franklin apuntan además que las restricciones económicas que atraviesan estos países, sólo aptos para los inversores más osados, favorecen que sólo las compañías más saneadas pervivan. Las más endeudadas y pequeñas desaparecen debido a la restricción al crédito, lo que resulta en un filtro a la competencia que beneficia doblemente a las ‘mid’ y ‘small caps’ más pujantes de los periféricos. Un hecho, dicen los expertos, que su dañada valoración bursátil tampoco recoge.

Grecia e Irlanda han sido los dos países más perjudicados por la crisis de deuda que se ha instalado en Europa. Bélgica también ha sido duramente cuestionada por la comunidad inversora. Sin embargo, sus parqués no cesan de acoger cada vez a un mayor número de inversores extranjeros. La participación de no residentes en la Bolsa de Atenas el pasado mayo rozó máximos al alcanzar una cuota del 51,2%.

Los que apuestan por este modelo de cartera defienden que los rescates a los que han tenido que acogerse Grecia e Irlanda han golpeado la renta variable sin hacer distinciones favorables hacia sus compañías más pujantes, lo que genera una oportunidad de ganga. Sin embargo, los expertos advierten que se trata de una inversión a medio plazo que generará beneficios una vez se disipen las dudas que aún rodean al mercado de deuda.

El índice de referencia del parqué ateniense se ha dejado un 15,33% desde que comenzó el año, con lo que si sitúa como el selectivo que peor se ha comportado de entre sus vecinos de la Unión Europea. Ante esta situación habrá quien opte por esperar: riesgo sí, pero no a costa de cualquier cosa. Gran error, dicen los que ya apuestan por estas compañías en expansión. Ahora están baratas, cuando se solucionen los problemas de deuda será momento de vender y obtener beneficios, no de entrar. El momento de rebajas en las cotizadas de los periféricos ha llegado, aunque nadie se atreve a decir por cuánto tiempo.

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