El sindicato mayoritario en Italia, la Confederación General de Trabajadores Italianos (CGIL), se ha sumado a la oleada de huelgas en Europa con la celebración hoy de un paro general contra el recorte presupuestario de 24.000 millones de euros en dos años anunciado por el Gobierno de Silvio Berlusconi. Las protestas han paralizado Italia e incluso han afectado al tráfico aéreo.
“Equivocado, injusto y deprimente” son algunos de los calificativos de la Confederación General de Trabajadores Italianos (CGIL) ante el plan de ajuste del Gobierno. La subsecretaria general de CGIL, Susanna Camusso, ha asegurado en una de las varias manifestaciones producidas en la mañana de hoy que el ajuste sólo pide sacrificios a los trabajadores para salir de la crisis y no a “los que tienen más”, según Europa Press.
La convocatoria del sindicato italiano ha hecho que, cerca de 100.000 personas se unieran a la manifestación en Bolonia -centro de las protestas- y 50.000 en Milán, entre otras ciudades. Los sindicalistas y trabajadores no han estado solos en sus marchas ya que los líderes de la oposición también se han unido en apoyo a los trabajadores. En Nápoles, lo hizo el líder de Italia de los Valores (IDV), Antonio Di Pietro, mientras que en Milán, se adhirió a la protesta el secretario general del Partido Demócrata (PD), Pierluigi Bersani.
El paro ha tenido consecuencias en el tráfico aéreo ya que se han producido cancelaciones en algunos aeropuertos como el de Fiumicino de Roma, en vuelos con destino a Bruselas y a Sevilla.
El recorte presupuestario que ha derivado en esta huelga general incluye entre otras cosas, el congelamiento de los sueldos de los funcionarios hasta 2013 y el recorte del presupuesto destinado a las regiones y entes públicos en general. Esta última medida derivaría, según los sindicatos, en el empeoramiento de los servicios a los ciudadanos.
El Gobierno de Silvio Berlusconi ha querido contestar a estas protestas. El ministro de Trabajo, Maurizio Sacconi, ha asegurado que esta huelga “es como protestar contra la lluvia. El ajuste es inevitable”. El 2 de julio habrá más manifestaciones en regiones como La Toscana.







