En las últimas dos semanas y coincidiendo con las mayores perturbaciones en los mercados de renta variable, el principal indicador de la Bolsa alemana acumula unas ganancias cercanas al 9% (el Ibex retrocede en este periodo un 10,5%). En las últimas jornadas, el mercado ha recogido con satisfacción los datos macroeconómicos de la primera potencia europea, asegura Natalia Aguirre, analista de Renta 4. El PIB del primer trimestre registró un incremento del 0,2% frente al estancamiento que esperaban los expertos y las exportaciones registraron en marzo su mayor incremento mensual desde julio de 1992, superando incluso las previsiones más optimistas. “Esta situación se va a mantener”, añade Aguirre, quien explica esta afirmación por los recortes del gasto público anunciados por los gobiernos de toda Europa.
Lo que pone en juego el Gobierno de Merkel al liderar un potencial rescate de Grecia a pesar de la resistencia popular interna tiene menos que ver con salvar al país heleno del colapso financiero que con proteger el favor clave de su economía. Alemania envía el 43% de sus exportaciones a los países de la zona del euro.
La Bolsa estadounidense también ha conseguido evitar los fuertes descalabros. El Dow Jones, por ejemplo, escala un 4,5% desde que comenzó el año. Los expertos atribuyen esta positiva evolución al atractivo de algunas compañías, que a lo largo de los últimos dos años han conseguido reducir mucho sus costes y que ya generan buenos flujos de caja, “algo de los que no pueden presumir muchos Estados”, asegura un gestor de hedge funds afincado en Suiza. Los expertos creen que las mejores oportunidades de compra se encuentran en la actualidad en la Bolsa estadounidense, sobre todo aquellas que tienen una mayor exposición doméstica, “porque el mercado estadounidense está mejor preparado para afrontar posibles nuevas crisis”.
Las exportaciones alemanas registraron en marzo su mayor incremento mensual en casi 18 meses y superaron las previsiones más optimistas. Según los datos de la Oficina Federal de Estadísticas, los envíos al extranjero subieron un 10,7% hasta los 79.000 millones de euros, la mayor alza desde julio de 1992. Los expertos esperaban que las exportaciones de la economía de Europa crecerían un 2,6%. La estimación más optimista cifraba este incremento en el 4,1%. Las importaciones también subieron más de lo esperado, un 11,0%, hasta alcanzar 65.700 millones de euros.







