El Gobierno de Angela Merkel ha aprobado la creación de un fondo para financiar los futuros rescates a la banca, que funcionará de una manera similar al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) español. Este fondo será pagado, mediante una tasa, por los propios bancos alemanes, que deberán aportar en su conjunto entre 900 y 1.200 millones de euros anuales, cifra comparable al 5,4% que podría costar el rescate a Grecia impulsado por la UE.
La cuantía a desembolsar por cada banco dependerá de su tamaño y de su riesgo sistémico, es decir, de su peso en la economía nacional y de las consecuencias de sus decisiones empresariales.
Ese fondo bancario nacional no se mezclaría en ningún caso con los presupuestos del Estado, sino que sería una especie de caja de resistencia preparada para abordar posibles nuevas crisis o insolvencias de las entidades.
Según publica la prensa alemana, en función de los riesgos, la mayor parte del fondo, unos 900 millones de euros, serán aportados por las grandes entidades privadas, mientras que el resto lo pondrán bancos estatales, las cajas de ahorro y las cooperativas de crédito.
El Gobierno español elevó a finales de 2008 hasta los 100.000 euros por titular y cuenta la garantía de los depósitos. Hasta esa fecha el tope estaba en 20.000 euros, mientras que algunos países como Alemania o Francia no existían garantías hasta que no se alcanzó un acuerdo en el conjunto de la UE.







