“El FMI no ha demostrado hasta ahora su disposición a ayudar a un cierre rápido de la negociación”, ha afirmado este miércoles la portavoz del Gobierno, Olga Yerovasili. Los meses siguen pasando y las reformas que presentó Tsipras a los acreedores dentro del marco del tercer rescate griego continúan sin revisión. Una demora que desde Atenas apuntan como culpable al Fondo Monetario Internacional (FMI). “El FMI no ha demostrado hasta ahora su disposición a ayudar a un cierre rápido de la negociación”, ha afirmado este miércoles la portavoz del Gobierno, Olga Yerovasili.
Una teoría que desde el Ejecutivo de Tsipras apoyan tras conocer la filtración que publicó Wikileaks donde se relataba cómo el organismo que dirige Christine Lagarde tenía un único objetivo en las negociaciones con Grecia: retrasar la negociación hasta que el Gobierno se quede sin dinero y se vea obligado a ceder bajo la amenaza de una quiebra, de un nuevo ‘Grexit’.
“Recordamos que la directora gerente del Fondo calificó estas especulaciones como tonterías y se pronunció a favor del cierre rápido de las negociaciones. Hasta ahora esta intención no se deduce de la postura del FMI en las negociaciones”, ha aseverado la portavoz en referencia a los cables que maneja Wikileaks.
De hecho, Yerovasili entiende que “las negociaciones deberían haber concluido hace tiempo” pues “el Gobierno presentó propuestas completas que consiguen todos los objetivos del acuerdo del pasado julio”.
La planificación que tenía en mente los acreedores la semana pasada pasaba por acelerar las negociaciones y para finales de abril, principios de mayo tomar una decisión sobre lo presentado por Tsipras. Un ‘timing’ que, como ha sucedido en otras ocasiones, se podría retrasar después de que este martes la Troika interrumpiese las negociaciones hasta el próximo lunes a causa de la reunión de primavera del FMI en Washington.
En cuanto a si desde Washington se pudiese deliberar algo relacionado con el futuro del tercer rescate griego, Yerovasili ha considerado que “las decisiones críticas para Europa se toman en suelo europeo”.
Mientras tanto, el ‘tira y afloja’ en las negociaciones sigue muy constante: el FMI considera vital una quita de la deuda, algo que para Alemania es inconcebible; el FMI reclama medidas más intensas para Grecia, algo que desde Bruselas y Atenas ven con cierta reticencia.






