Las discrepancias entre la Eurozona y el FMI sobre acometer más reformas en el país heleno ha hecho que el Ejecutivo heleno pierda la paciencia sobre la revisión de las reformas que presentó. Grecia no puede esperar más. El ministro de Finanzas heleno, Euclides Tsakalotos, ha instado a la Troika a que decida sobre las medidas que ha presentado Tsipras dentro del marco del tercer rescate. Es para ello que ha reclamado que los acreedores acaben su valoración para antes del 1 de mayo para así abrir el debate de la reestructuración de la deuda, que el Gobierno griego antoja como esencial para su crecimiento.
“Esta cuestión del tiempo es importante si queremos pasar de un círculo vicioso a un círculo virtuoso”, ha declarado el jefe del departamento económico de Tsipras. Una paciencia que se va agotando al ver cómo el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Eurozona alargan la espera enredándose en discrepancias sobre si el país del sur de Europa debe acometer más reformas como ha solicitado el organismo internacional que dirige Christine Lagarde.
Por el momento, se espera que los conocidos ‘hombres de negro’ acudan esta semana a Atenas para retomar las negociaciones –frenadas desde febrero- con los miembros del Gobierno griego para cerrar el tercer rescate. Aun así, la reforma de las pensiones sigue siendo el gran obstáculo, donde el FMI exige más recortes en esta materia y desde Bruselas prefieren hablar de cierta flexibilidad en el asunto.
“No podemos seguir debatiendo sobre las reformas de pensiones hasta siempre, como para mantener una herida abierta”, ha declarado Tsakalotos en unas declaraciones recogidas por el medio griego Ekathimerini. Y como muestra del recorrido que llevan las pensiones, el ministro heleno ha recordado que desde que se firmó el primer rescate en 2010, el sistema que acoge a los jubilados ha sido reducido hasta en 11 ocasiones.
Respecto a cómo puede afectar este alargamiento de las negociaciones, la crisis de los refugiados y una desaceleración económica mundial a la economía griega, Tsakalotos ha querido mostrarse optimista ante las situaciones que debe afrontar el país. “No veo una razón por la que no deberíamos ser capaces de volver a tasas de crecimiento muy sanas de más de un 3% al año”, ha aventurado.






