Una medida que empeora la situación griega que desde su Gobierno ya han advertido que “la responsabilidad de abordar la crisis migratoria no puede recaer solo en un país”. La reunión en Viena entre varios países de los Balcanes y Austria -sin contar con Grecia- para reducir el impacto de la crisis de los refugiados ha servido para lanzar una política común entre algunos de ellos: limitar a 580 el flujo de inmigrantes que pueden entrar al país por día. De esta manera, los jefes de la Policía de Eslovenia, Austria, Macedonia, Serbia y Croacia buscarán “controlar” a cada persona que atraviese sus fronteras, según han acordado.
Una limitación que deja en mala situación a Grecia por ser el principal país receptor a través del mar Egeo. De hecho, son varios los corresponsales europeos que han realizado cálculos de lo que podría suponer esta medida para los intereses helenos: Si a Grecia llega una media de 3.000 refugiados al día desde hace más de una semana -algo que en primavera se podría duplicar-, con lo impulsado por sus vecinos, el país del sur de Europa podría plantarse dentro de seis meses con medio millón de migrantes en un estado con 11 millones de habitantes y una tasa de paro que alcanza el 25%.
en 6 meses al ritmo actual (subirá en primavera) Grecia tendrá medio mill d #refugiados. Grecia: economía d rodillas, 11 mill hab, 25% paro
— Idafe Martín Pérez (@IdafeMartin) 26 de febrero de 2016
“La responsabilidad de abordar la crisis migratoria y de refugiados no puede recaer solo en un país”, ha advertido en más de una ocasión Alexis Tsipras. Por ello ha pedido a la Unión Europea que centre sus miradas a su país para que Europa afronte desafíos importantes como el cierre de las fronteras, las muertes en el Mediterráneo y la intolerancia.
Europe is facing major challenges due to the #RefugeeCrisis: Closed borders, deaths in the Mediterranean and intolerance
— Alexis Tsipras (@tsipras_eu) 26 de febrero de 2016
Una visión que ha compartido el ministro griego de Exteriores que ha valorado que estas iniciativas “unilaterales” como las aprobadas en estos países son una práctica que “afectaría los propios fundamentos de la unificación europea” al violar el derecho internacional y europeo.
Un testigo que ha recogido el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, que ha afirmado que las nuevas políticas migratorias aprobadas por estos países agudizan la crisis de los refugiados. Y no solo eso sino que están empezando a tener “un impacto negativo en los Derechos Humanos”.







