La retirada de la entidad británica podría llegar a afectar a ocho países y suponer el despido de hasta 1.000 empleados de su unidad de banca de inversión. Barclays hace las maletas en Asia. La entidad británica cierra sus operaciones de negociación al contado de acciones y abandona Taiwán y Corea del Sur para focalizar músculo en Europa mientras la tormenta financiera que se cierne sobre China no cesa.
La decisión de Barclays se ha notificado ya a los clientes de la entidad con intereses en el continente mediante una carta a la que ha tenido acceso The Wall Street Journal. En ella se enmarca este proceso en el plan del nuevo consejero delegado del grupo, Jes Staley, para centrar el negocio en sus divisiones más rentables.
Esta retirada se traducirá en un recorte de plantilla de al menos 250 trabajadores, según fuentes del rotativo estadounidense. Paralelamente se habría desarrollado un plan para la venta de su 62% en Barclays Africa Group, la enseña cotizada en torno a la cual el banco británico aglutina la mayoría de sus negocios en el continente africano.
Desde la agencia Reuters se ampliaba el recorte que la entidad estaría terminando de ultimar en Asia. El cierre de sus negocios de banca de inversión se extendería, además de a los países ya señalados, a Australia, Malasia, Indonesia, Filipinas, Rusia y Tailandia. Un movimiento que implicaría alrededor de 1.000 despidos en su negocio global.







