El flujo de inversiones financieras ha sido negativo por primera vez desde 1998, manteniéndose aún en positivo el flujo de inversiones directas. El flujo de fondos total (inversiones financieras y no financieras) se ha reducido a 66.000 millones de dólares en 2015 frente a los 285.000 millones en 2014 según estimaciones del Institute for International Finance que recogen los analistas de Bankinter en un informe.
Aunque no se ofrece desglose, estos expertos estiman que lo más probable sea que el flujo de inversiones financieras haya sido negativo (por primera vez desde 1998), manteniéndose aún en positivo el flujo de inversiones directas.
Esta es la consecuencia más inmediata del bloqueo en el crecimiento (PIB) de las economías emergentes (excepto India, cuyo PIB creció un 7,4% en el tercer trimestre): el abaratamiento de las materias primas, que representan la mayoría de sus exportaciones (excepto en el caso de China, donde el problema es de índole financiera), coloca en déficits sus balanzas por cuenta corriente, lo que retrae las inversiones y eso termina disuadiendo el flujo de fondos exterior, lo que a su vez termina reduciendo aún más el crecimiento de sus PIB.
La probable apreciación del dólar estadounidense una vez que la Fed empiece (pasado mañana) a subir tipos podría generar un problema adicional, añaden los expertos de Bankinter, ya que las dificultades para atender el servicio de la parte de la deuda está denominada en dólares.
Por eso Bankinter continúa recomendando no invertir en emergentes, ni siquiera en deuda emitida en divisas locales, puesto que éstas seguirán depreciándose (véase los casos de Brasil y Suráfrica como mejores ejemplos de esto).







