El número de llegadas por mar este año superó ayer el medio millón con la llegada de cerca de 8.000 personas a las islas griegas del Egeo. La Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, reclama un refuerzo urgente de la acogida de refugiados e inmigrantes llegados a Europa después de que otras 8.000 personas hayan alcanzado las islas griegas del Egeo. “El incremento de llegadas a Grecia ha aumentado enormemente la presión en la acogida en las islas. Muchos de los refugiados e inmigrantes están desesperados por proseguir su viaje, temiendo el cierre de fronteras a su paso”, denuncia la organización.
El total de inmigrantes y refugiados que han alcanzado la UE por mar se eleva a 502.500 personas, y la ONU considera crucial que las condiciones de acogida, tanto en Grecia como en otras partes del continente, estén a la altura de las circunstancias. Advierte que, de no ser así, el programa de reubicación acordado por Europa en septiembre se pondría en peligro y podría fracasar.
“Tras las caóticas y tristes escenas de los últimos días, se han reabierto las fronteras a lo largo de la ruta de los Balcanes. En la frontera de Serbia con Croacia, desde el domingo hasta última hora de la tarde del lunes unas 3.000 personas quedaron a la espera en medio de la incertidumbre, bajo la lluvia, sin cobijo y con una asistencia mínima”. Solo la ayuda de ACNUR y otras organizaciones se han responsabilizado de facilitarles comida, agua y mantas.
Además, ACNUR lamenta la nueva oleada de muertes de personas que intentaron cruzar por mar desde Turquía a Grecia: “En los últimos nueve días han muerto 19 personas en cinco incidentes separados. Los refugiados con los que los equipos de ACNUR pudieron hablar durante el fin de semana, contaron que los traficantes ofrecen ahora descuentos por cruzar con mal tiempo y por trasladar a más personas en los botes”. Con informaciones de este tipo, aumenta la preocupación sobre el posible aumento de fallecidos, puesto que los refugiados pueden estar intentando adelantarse ante la llegada del invierno y por el temor a un nuevo cierre de fronteras. La Agencia de la ONU para los Refugiados insta a que las operaciones de búsqueda y rescate se refuercen en esta zona para reducir riesgos.
“Para hacer frente a la situación actual en Europa y reducir los movimientos secundarios irregulares hay que poner en marcha distintas medidas de estabilización en los países de primer asilo y en todos los países de movimientos secundarios. En este sentido ACNUR exige un fuerte apoyo a los países que acogen a la gran mayoría de refugiados sirios, iraquíes y afganos; campañas de información sobre los peligros de los viajes por mar y el desarrollo de vías legales para poder solicitar protección en Europa. “Asimismo, los países europeos afectados por movimientos secundarios deben esforzarse para crear una sólida capacidad de recepción y registro para que el programa de reubicación funcione”, concluye la organización.







