El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, defiende que otros países más pobres no han gozado de ese beneficio. A pesar de que en las últimas semanas el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha mostrado abiertamente favorable a que se realice una quita sobre la deuda de Grecia para que vuelva a ser sostenible, parece que la institución es mucho menos favorable a que esa medida de alivio afecte a los préstamos que el Gobierno que dirige Alexis Tsipras tiene comprometidos con ella.
Según ha señalado el todavía economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, los países más pobres (también miembros del Fondo) no han recibido el tipo de tratamiento que Atenas está buscando. Además, ha avisado de que los atrasos en los pagos de Grecia “tienen implicaciones”.
La semana pasada el FMI publicó un informe en el que defendía que Grecia necesitaba un alivio de la deuda, así como 50.000 millones en financiación hasta 2018. “Si el paquete de reformas bajo consideración se relaja más, en particular a través de un descenso en el objetivo de superávit primario y en reformas estructurales aún más débiles, serán necesarios recortes de la deuda”, advertía en su análisis.
El organismo presidido por Christine Lagarde considera en el documento que la deuda de Grecia es “insostenible” y que la situación ha empeorado en los últimos meses debido a la a la lentitud a la hora de adoptar reformas económicas.
El pasado 30 de junio, Grecia no desembolsó los 1.500 millones de euros que debía pagar del préstamo del FMI. La próxima semana, afronta el vencimiento de otros 453 millones.







