“Pienso desde hace tiempo que el proceso debería haber comenzado”, señala Philip Hampton, que abandonará el banco este año. El presidente del Royal Bank of Scotland (RBS), Philip Hampton, ha reconocido que el Gobierno británico tardará varios años en vender el 78% que controla de la entidad rescatada. El ministro británico de Finanzas, George Osborne, ha dicho que el Ejecutivo comenzará a vender su participación con pérdidas en los próximos meses.
“Pienso desde hace tiempo que el proceso debería haber comenzado”, ha señalado Hampton en unas declaraciones recogidas por Reuters, que abandonará el banco este año después de seis años y medio al frente, a periodistas antes de la junta de accionistas anual del banco.
“Hay muchas acciones que mover y creo que llevará varios años”, ha añadido.
El Gobierno prepara ya la desinversión en Royal Bank of Scotland (RBS), según señaló a principios de junio el ministro de Economía, George Osborne, durante un discurso en la City.
En una primera fase, que comenzará en los próximos meses, el Gobierno pondrá acciones de RBS a disposición de instituciones financieras, mientras que en el futuro espera hacerlas accesibles a los inversores individuales. Las acciones cotizan actualmente en el entorno de los 355 peniques, muy por debajo de los 500 peniques pagados durante el rescate, si bien Osborne confía en que el precio se vaya incrementando con el tiempo a medida que salgan los títulos al mercado.
El Ejecutivo del laborista Gordon Brown inyectó 45.500 millones de libras (61.000 millones de euros) en la entidad para hacerse con el 79% de sus acciones y evitar su colapso en 2008.







