El UMP de Sarkozy gana la primera vuelta de las elecciones departamentales con el 36% de los votos, seguido del 26% del Frente Nacional y el 25% de los socialistas. El centro derecha que lidera Nicolas Sarkozyz ha sido el gran vencedor de la primera vuelta de las elecciones departamentales francesas, mientras que los socialistas de Manuel Valls y François Hollande han sufrido un duro correctivo tras las últimas reformas y recortes llevados a cabo por el Gobierno. El Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen no logra tampoco cumplir las expectativas levantadas
Este domingo tuvo lugar la primera vuelta de las elecciones departamentales del país en la que se eligen los gobernantes de 2054 cantones que componen 98 departamentos. En la primera vuelta se habrían elegido ya 220 candidatos de derechas, 56 de izquierdas y 8 del FN. En la segunda vuelta, que tendrá lugar el próximo domingo, habrá 1536 “duelos”, 314 cantones que se decidirán entre tres candidatos y uno que se decidirá entre cuatro.
Hasta el momento se ha realizado el escrutinio de 1994 cantones, representando 94 departamentos, que arrojan una clara victoria del UMP de Sarkozy con el triunfo en el 41,2% de los cantones (821), seguido del PS y sus aliados con el 25,7% (512 cantones), el FN con el 16% (322) cantones y otros partidos de izquierdas con el 4% (81 cantones).
En cuanto al porcentaje de votos, el UMP sería el vencedor con el 36% de los votos, seguido del FN con el 26% de los votos, el PS con el 25%, el Frente de Izquierda con el 7% y Los Verdes con el 2%. La abstención se ha situado en el 49,8%, porcentaje inferior al 56% de las elecciones departamentales de 2011.
Según señalan los analistas de Bankinter en un informe, se trata de un resultado claramente positivo para el UMP de Sarkozy al tiempo que sería desilusionante para el FN de Le Pen dado que muchas encuestas le daban como vencedor y se ha tenido que conformar con el segundo puesto en porcentaje de voto.
Los 101 consejos departamentales franceses carecen de grandes prerrogativas de gobierno al margen de ciertas políticas de proximidad, y se ha barajado en numerosas ocasiones su desaparición.
Por primera vez, en estas elecciones los votantes estaban llamados a elegir a una pareja de candidatos -un hombre y una mujer- para garantizar la representación paritaria en esas instituciones.







