Sheila Bair, presidenta de la Federal Deposit Insurance Corp (FDIC), similar al fondo de garantía de depósito español, ha anunciado que hasta el próximo año el número de quiebras bancarias no tocará techo. “Obviamente tendremos muchos bancos que cerrarán este año y el próximo” ha reconocido Bair en un evento del Instituto de Banqueros Internacionales celebrado en Nueva York.
Hasta el momento, los reguladores ya han cerrado más de 100 bancos, y los estudios apuntan a que el número de entidades podría reducirse en un 15% antes de que la crisis remita. Al mismo tiempo que las autoridades salieron al rescate de los principales bancos del país, tales como Citigroup o Bank of America, ante el temor de que sus quiebras tuviesen un efecto sistémico (too big to fail), las bancarrotas de los bancos regionales de tamaño mediano se suceden sin intervención pública.
Esta situación ya ha provocado que tanto la Reserva Federal como el FDIC comiencen a recibir presiones por parte de diversos grupos del Senado para que relajen la supervisión sobre estas entidades. El demócrata Barney Franks, presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, envió la semana pasada una carta tanto a Ben Bernanke, presidente de la Fed, como a Sheila Bair, presidenta del FDIC, en la que les pedía más laxitud en la regulación de los bancos medianos.
“La profecía autocumplida de quiebras bancarias, disminución de la disponibilidad de crédito y una lenta recuperación económica pueden ser el resultado de una sobre-reacción en la actual crisis” señalaba en la misiva hecha pública.







