Una empresa de minicréditos, obligada a condonar la deuda de 330.000 clientes

Wonga
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El regulador financiero británico ha obligado a la firma a revisar las concesiones de crédito otorgado a 330.000 personas, y los términos bajo los cuales se firmaron. El regulador financiero británico (FCA, por sus siglas en inglés) ha exigido a la empresa de minicréditos Wonga que pare el carro y revise sus prácticas de negocio mientras se prepara para condonar 220 millones de libras (algo más de 280 millones de euros) en deuda.

Wonga, que es una de las principales firmas que se dedican a la concesión de ‘crédito express’ en el Reino Unido -también en España-, ha sufrido recientemente el escrutinio de los reguladores debido a la forma indiscriminada que tiene de otorgar crédito y porque presta a unos intereses muy elevados.

La consecuencia de tener que condonar 220 millones de libras en deuda afectará a unos 330.000 clientes, que verán canceladas sus deudas siempre y cuando sus préstamos no fuesen aprobados bajo las nuevas directrices de accesibilidad. La deuda media de cada cliente asciende a 667 libras. La condonación de la deuda beneficiará a quienes superen los 30 días de mora, mientras que los clientes con una situación de mora inferior (unos 45.000) verán eliminados los intereses y los gastos.

Wonga ya se vio envuelta el año pasado en un escándalo por el supuesto envío de cartas falsas en las que se amenazaba a los clientes con emprender acciones legales por deudas pendientes, un proceso que le costó 18,8 millones de libras en multas y gastos legales.

Andy Haste, el nuevo consejero delegado de la empresa, ha pedido públicamente perdón al reconocer que “este negocio se ha centrado hasta ahora mucho en su propio crecimiento y se ha preocupado más del resultado de los créditos que del resultado generado al cliente”, según declaraciones recogidas por el diario The Guardian. “Sentimos mucho lo ocurrido a nuestros clientes y vamos a solucionarlo”, añadía Haste confesando, a su vez, que debido a la escasa experiencia de Wonga en estos asuntos se habían ofrecido préstamos “a gente que no debíamos”.