La principal confederación empresarial de Alemania se une al Bundesbank y enciende la alarma sobre los planes de recortes de impuestos de la canciller, Angel Merkel, advirtiendo de que debe darse prioridad a frenar la espiral de déficit del país. El presidente de la Confederación de la Industria Alemana (BDI), Hans-Peter Keitel, ha señalado en una entrevista a la revista Focus que “asumir cada vez más créditos de miles de millones implica pagar cada vez más intereses y reducir más el margen de acción de la política.
Por eso nuestra prioridad es consolidar los presupuestos. Eso es más importante que amplias rebajas fiscales”. Keitel admite que ante la crisis financiera internacional el Gobierno tiene que reaccionar con cierta flexibilidad, pero dice que, si se quiere cumplir con las metas de consolidación fijadas para 2016 para cumplir con las exigencias constitucionales, no se debe perder de vista el ahorro.
Esta tesis se une a las advertencias veladas que desde el BCE y el Bundesbank (cuya principal competencia es el control de la inflación) se han realizado a la Administración Merkel sobre que unas políticas excesivamente expansivas podrían resultar contraproducentes. Axel Weber, presidente del Bundesbank, señaló que para 2012 Alemania debería haber logrado reducir el déficit público por debajo del 3% Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, advirtió de una “cada vez más urgente” necesidad de llevar a cabo estrategias de salida de los planes de estímulo fiscal.
Además, existe la preocupación de que los planes de recortes de impuestos de Alemania puedan ser utilizados como modelo por otros países. De momento, Merkel comenzó la semana pasada su segundo mandato en coalición con el Partido Liberal, que le presiona para que lleve a cabo una bajada de impuesto de 24.000 millones de euros durante los próximos dos años.






