El Gobierno murciano ha trasladado al Ministerio de Agricultura su preocupación porque el veto de Rusia a su fruta y verdura se traduzca en una brusca “bajada de precios” en la huerta. Las sanciones anunciadas por Rusia contra los productos alimentarios de la Unión Europea han puesto en pie de guerra a los agricultores de la huerta murciana. Desde el Gobierno regional se han pedido acciones concretas al Ministerio de Agricultura para evitar que el bloqueo se traduzca en una brusca “bajada de precios” en otros mercados.
El responsable de trasladar a la ministra Isabel García Tejerina la preocupación de los hortelanos murcianos ha sido el consejero de Agricultura y Agua de la región levantina, el popular Antonio Cerdá. En una reunión mantenida este jueves, ha trasladado la preocupación ante un veto que “va a suponer un duro golpe para el sector” que había encontrado en Rusia “un mercado emergente” en el que las exportaciones “estaban creciendo”, ha señalado.
Aunque a la salida de la reunión el consejero ha explicado que el Gobierno español “ya está haciendo gestiones” para minimizar el impacto del veto ha puesto el foco de atención en “una reunión del comité de gestión en Bruselas” que se celebrará en los próximos días, tal y como se ha señalado en un comunicado del Ejecutivo regional. En unos primeros cálculos se baraja que las sanciones de Moscú “podría afectar a entre un 15 y un 20% de las exportaciones de frutas de hueso, uva y hortalizas” procedentes de la autonomía.
El veto en cifras
El consejero Cerdá ha señalado que “España es una de las principales exportadoras de frutas y hortalizas a Rusia y es a quien probablemente más perjudique”. En concreto, y según cálculos de la Comisión Europea, las pérdidas para España podrían alcanzar los 338 millones de euros y sitúa al país como el sexto más afectado de toda la Unión Europea.
Las pérdidas para el club de los 28 ascenderían a 5.252 millones de euros, empleando como referencia el valor de las exportaciones al mercado ruso saldadas el pasado ejercicio 2013. Lituania (927 millones de euros), Polonia (841 millones), Alemania (595 millones), Países Bajos (528 millones) y Dinamarca (377 millones) serían los más perjudicados según estas primeras aproximaciones.







