La ISDA se da “más tiempo para recabar información sobre el porcentaje de las obligaciones pertinentes transferidas” tras el rescate de la entidad. La Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), conformada por grandes bancos internacionales como Bank of America, Deutsche Bank o Goldman Sachs, ha decidido posponer hasta el viernes 8 la decisión sobre si el rescate de Banco Espírito Santo supone un evento de ‘sucesión’ o de quiebra.
La decisión será clave para saber si se activan o no los credit default swaps (CDS) del banco portugués después de conocerse que el regulador dividirá la entidad en dos, un banco malo al que se transferirán los activos tóxicos, y un banco ‘bueno’ (Novo Banco) con los depósitos y créditos sanos. La entidad recibe además una inyección de capital de 4.900 millones de euros, 500 millones procedentes del fondo de resolución bancaria portugués, y 4.400 millones más de fondos procedentes del rescate europeo.
La ISDA ha celebrado hoy una reunión, en la que se ha acordado una nueva cita para el viernes permitiendo “más tiempo para recabar información sobre el porcentaje de las obligaciones pertinentes transferidas”.
No obstante, según señalan los analistas, dada la reacción del mercado todo apunta a que finalmente se declare evento de sucesión: el CDS subordinada pasó de 1000 puntos básicos el viernes a 692 puntos a cierre de ayer. Los expertos recuerdan que de acuerdo a la definición actual, se considerará sucesor único (en este caso, Novo Banco) aquel que asuma el 75% o más de los bonos y préstamos de la entidad de referencia original.
Además, el rescate de BES no cumple estrictamente con la definición de quiebra, en tanto que no ha incluido un proceso concursal bajo tutela judicial o el nombramiento de un síndico o figura similar.
En este contexto, y de confirmarse el evento de sucesión, el CDS subordinada se quedaría sin entregables (la deuda subordinada se queda en BES), y el mercado asistiría a mayores estrechamientos a corto plazo.






