Imaginarium cierra un preacuerdo con sus acreedores y logra una inyección de 8,5 millones

Imaginarium

Imaginarium ha alcanzado un principio de acuerdo entre sus principales acreedores financieros y un grupo de inversores internacionales. Esta operación permitirá la reestructuración de la deuda de la sociedad (que asciende a 32 millones) y la aportación de nuevos recursos a la compañía, según informa en un comunicado. De esta forma la compañía podrá afrontar los planes de negocio previstos.

Con este principio de acuerdo, concluyen las negociaciones que se han mantenido en los últimos meses entre los diferentes grupos inversores interesados, la compañía y las entidades financieras. Finalmente, la oferta de inversión y reestructuración presentada por el fondo PHI no logró ser aceptada por las entidades financieras.

Se trata de un primer paso transcendental ya que sienta las bases principales de la reestructuración del pasivo financiero. Este acuerdo ha sido consensuado con la totalidad de entidades que forman el sindicado de bancos de Imaginarium, permitiendo la aportación de la financiación puente, por parte de los inversores. Así, la compañía mantendrá su actividad de forma ordinaria mientras se desarrollen las negociaciones para la firma de la documentación definitiva (previsiblemente a lo largo del mes de septiembre).

El grupo inversor que finalmente ha sido aprobado por la compañía y los bancos y respalda la operación de reestructuración está formado por un conjunto de inversores internacionales, liderados por Xavier López Ancona (creador de la mexicana KidZania), Gevork Sarkisyan y Federico Carrillo, todos ellos con una vasta experiencia en los sectores del entretenimiento y ocio infantil educativo y el alineamiento estratégico y restructuraciones financieras.

La aportación de fondos inicialmente comprometida por los inversores asciende a un total de 8,5 millones de euros. Parte de esta suma se aportará de forma simultánea tras la firma de este principio de acuerdo para atender necesidades inmediatas de capital, mediante la suscripción de un préstamo puente que, una vez concluida la reestructuración de deuda financiera, deberá ser capitalizado por la sociedad y los inversores. Las condiciones específicas de la reestructuración proyectada serán comunicadas con el detalle oportuno una vez concluya el proceso de refinanciación definitivo.