La mayor red social profesional del mundo, LinkedIn, ha puesto en marcha esta semana una serie de modificaciones de sus políticas de uso para poner punto y final a la proliferación de perfiles relacionados con la prostitución.
A fecha del pasado miércoles, hasta 314 usuarios de la red social incluían la ‘prostitución’ entre sus habilidades, por lo que la empresa ha modificado sus normas y ha prohibido a sus usuarios “crear perfiles cuyo contenido promuevo los servicios de prostitución o escorts”. La nueva norma se aplica en EEUU, incluso en aquellos estados donde este trabajo está legalizado (como es el caso de Nevada).
Aunque este no es un problema que afecte únicamente a LinkedIn, sino que, según los expertos, también causa estragos en Facebook o Twitter, donde una búsqueda superficial puede conducir a los usuarios a perfiles de agencias de escorts.
Y eso a pesar de que en Facebook, si bien sus normas no hacen mención a la prostitución, se especifica claramente que está prohibido cualquier contenido relacionado con perfiles falsos, pornografía y actividades ilegales.
Pero es difícil llevar a cabo una purga entre los usuarios (225 millones en LinkedIn, 200 millones en Twitter y cerca de 1.100 millones en Facebook), cuando a menudo se utilizan nombres con dobles sentidos o subterfugios para evitar la censura de la administración, utilizando títulos como “Profesionales independientes del entretenimiento”.
Es parte de un cambio social, según los expertos; la prostitución en las calles, más peligrosa y arriesgada, se ha visto sustituida gracias a la labor policial por la más cómoda y discreta a través de la red. Ahora les toca a las redes sociales poner de su parte para evitar verse invadidas por este tipo de trabajadores.






