La compañía Eastman Kodak, que se declaró en bancarrota este mes de enero, ha anunciado que planea deshacerse de su división de cámaras digitales, cámaras de vídeo de bolsillo y marcos digitales, una actuación que llevará a cabo en la primera mitad de 2012.
Este cierre permitirá a Kodak ahorrar más de 100 millones de dólares al año, según ha aclarado la compañía, si bien el cierre del negocio le ocasionará unos gastos de 30 millones. La empresa ha declarado que está discutiendo con los minoristas todos los detalles para poder cumplir con los requisitos de servicios técnicos, atención al cliente y las garantías de sus productos después del cierre de esta división.
Kodak ha revelado, por otro lado, que tratará de expandir su catálogo de licencias y patentes en cuanto a dispositivos de fotografía, y continuará con su línea de productos relacionados con la impresión de fotografías y tinta para impresoras.







