La Comisión Europea reclama “total claridad” a Washington y advierte de que la incertidumbre arancelaria pone en riesgo un comercio bilateral de 1,7 billones de euros al año.
La economía alemana afronta una creciente dependencia de China en materias primas críticas, componentes industriales y tecnología, mientras el déficit comercial bilateral alcanza los 90.000 millones de euros en 2025.