La idea sería una legislatura de dos años en la que se apruebe una profunda reforma electoral y un plan contundente contra la corrupción. Las negociaciones para formar Gobierno podrían dar un vuelco en los próximos días con la irrupción de Ciudadanos en el diálogo entre PSOE y Podemos. Cuenta el digital Sabemos, citando fuentes “muy próximas” a la negociación, que el partido de Albert Rivera estaría dispuesto a no entorpecer ese pacto si se aparca la cuestión territorial.
Explica este diario online que la “alianza temporal ayudará a satisfacer las necesidades más urgentes de todas las partes implicadas: colocará a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, garantizando su continuidad al frente del PSOE, situará a Podemos como su socio en el poder, en poltronas que se parecerán mucho a las demandadas por Pablo Iglesias y garantizará a Ciudadanos que, mientras dure su (breve) acuerdo, la palabra ‘referéndum’ o cualquiera que amenace la integridad territorial quedará vetada del Congreso de los Diputados”.
La idea sería una legislatura corta “de dos años de duración, durante la cual se fijará una agenda reformista de gran calado. Entre otras materias a tratar, se llevará a cabo un cambio radical en la ley electoral y se pondrá en marcha una iniciativa como nunca antes se ha visto contra la corrupción”, añade Sabemos.
De lograr la abstención de Ciudadanos y eliminada la cuestión territorial, Pedro Sánchez tendría vía libre para pactar con Podemos con el visto bueno del Comité Federal del PSOE. Otra cosa es la opinión de exdirigentes socialistas que se han mostrado frontalmente en contra de pactar con el partido de Pablo Iglesias por ser una “amenaza” para la Democracia.






