El gigante de Internet apunta a Bruselas que, de acuerdo a la jurisprudencia, el cargo de abuso de posición dominante requiere una relación comercial, algo que no hay «entre Google y sus usuarios”. Google se escuda en el carácter gratuito de su servicio de búsquedas para defenderse de las acusaciones de abuso de posición dominante por parte de los reguladores europeos. En un informe, el gigante de Internet apunta a la UE que, para ello, debe haber una relación comercial, algo que, según apunta la compañía, no existe entre el buscador y sus usuarios.
“El pliego de cargos no toma debidamente en cuenta el hecho de que se proporciona la búsqueda de forma gratuita. Un hallazgo de abuso de posición dominante requiere” una relación comercial “según ha confirmado la jurisprudencia”, explica la compañía en el texto. “No existe relación comercial entre Google y sus usuarios”, añade al respecto.
La Comisión Europea acusó hace unos meses a Google de manipular los resultados de búsqueda para favorecer su servicio de compra y perjudicar a la competencia, así como a los usuarios. Bruselas apuntó que podría imponer una multa de hasta 6.000 millones de euros a la compañía estadounidense en caso de ser encontrada culpable de violar las normas antimonopolio.
Respecto a la elevada sanción, la empresa de Mountain View señala que sería “inadecuada” debido a la novedad que supone el caso y a “el compromiso y la buena fe de Google” para negociar sobre ello.







