Un detallado estudio de Deloitte determina que el avance tecnológico ha contribuido a crear más puestos de empleo de los que ha destruido al sustituir a la mano de obra. ¿La tecnología está quitándonos el trabajo o ha ayudado a crear puestos de empleo en nuevos sectores? La firma de análisis Deloitte ha elaborado un profundo estudio en el que intenta dar luz a la batalla entre el hombre y la máquina en el terreno laboral.
Para ello, los investigadores han estudiado la relación entre el empleo y el avance tecnológico a través de los datos de censo de Inglaterra y Gales desde 1871 a la actualidad, es decir, a lo largo de más de 140 años.
Las conclusiones son bastante positivas, pues han determinado que el avance tecnológico ha permitido la creación de más trabajo del que ha eliminado. Aunque algunas actividades sí se han visto afectadas, la fuerza de trabajo de estas se ha trasladado a otros sectores incipientes.
Además, la reducción de costes ha derivado en un mayor poder adquisitivo y este, a su vez, en una mayor demanda (y por tanto la necesidad de más trabajadores), de los servicios.
En esta misma línea, el análisis se Deloitte estima que el progreso tecnológico ha reducido los precios tanto de elementos esenciales, como los alimentos, como de televisores, aparatos de cocina y coches. Este abaratamiento, vuelven a señalar los investigadores, deja más dinero para gastar en ocio: nueva demanda y nuevos puestos de trabajo.
Esto explicaría que, por ejemplo, se haya multiplicado por cuatro el personal de hostelería desde 1950 o que el número de peluquerías haya aumentado considerablemente este siglo
“La tendencia dominante es la de contraer el empleo en la agricultura y la manufactura, que está siendo más que compensada por un rápido crecimiento en los sectores de servicios de cuidado personal, creatividad, tecnología y negocios”, aseguran los autores del estudio, Ian Stewart, Debapratim De y Alex Cole, según recoge Business Insider.
Respecto el miedo a la sustitución de personas por máquinas en un futuro, señalan que “las máquinas tendrán tareas más repetitivas y laboriosas, pero no parecen más cerca de eliminar la necesidad de trabajo humano que en los últimos 150 años”.
El estudio subraya que el debate se ha orientado más hacia los efectos destructores de empleo de los cambios tecnológicos, pero no se han tenido muy en cuenta los beneficios en el aspecto creativo.
Así, los sectores más afectados por el avance de las máquinas son los que requieren fuerza muscular, como la agricultura, que ha sufrido un descenso del empleo del 95% en Reino Unido desde 1.871. Además, han desparecido las lavadoras manuales y han caído en picado la mecanografía o los tejedores.
Por su parte, ha crecido con fuerza el empleo en estos más de 140 años en la enseñanza (580%), los trabajos sociales (183%) y la atención sanitaria en el hogar (168%).
Por último, en el caso de sectores como la medicina, la educación o los servicios profesionales, la tecnología ha aumentado la productividad y el empleo al mismo tiempo. Además, el “fácil acceso a la información y el ritmo acelerado de la comunicación han revolucionado la mayoría de las industrias basadas en el conocimiento”, señala el informe, según publica el citado medio.







