La empresa de Cupertino presenta en San Francisco su servicio de música en ‘streamnig’. Ha pasado casi un año desde que Apple pagó 3.000 millones de dólares (2.698,28 millones de euros) a Jimmy Iovine y Dr. Dre para adquirir Beats. Un servicio de música en streaming en el que se apuesta, además, por la alta fidelidad en el sonido para marcar la diferencia con los demás.
Desde entonces, mientras las descargas de música ceden terreno y iTunes, la primera y exitosa, en su día, apuesta de Apple en el negocio, se derrumba, la industria discográfica, los consumidores y la competencia formada por las plataformas como Deezer, Pandora o Spotify, han estado esperando el siguiente movimiento en el sector de la empresa de Cupertino, que se ha tomado su tiempo para analizar la situación antes de decidirse.
Pero, el día parece haber llegado ya. Según una información publicada por ‘Los Angeles Times’, Apple se dispone a anunciar en San Francisco, durante su conferencia para los desarrolladores, el lanzamiento de un servicio de música en streaming que costará unos diez dólares (8,99 euros) mensuales y tendrá algunas características inesperadas.
Para las discográficas, como ya explicábamos, puede ser una oportunidad de oro. Al fin y al cabo, la compañía presidida por Tim Cook, gracias a iTunes, tiene cerca de 800 millones de usuarios registrados, con tarjeta de crédito incluida. Una buena base para intentar ampliar hasta el infinito el negocio del streaming y eliminar de paso a los peligrosos competidores que parten con la ventaja teórica de haber empezado antes a explotar el negocio.
La cifra multiplica por más de diez los 60 millones de usuarios activos de Spotify, el rival número uno, de los que sólo unos 15 son millones ahora clientes de pago. Pero Apple no va a ofrecer, de momento, ningún servicio gratuito. Eso complace a las discográficas y a muchos artistas que se quejaban del poco dinero que recibían, pero plantea un reto importante. Porque los consumidores ya se han acostumbrado a escuchar música gratis.
La idea de Apple parece ser ofrecer, junto al streaming premium habitual unos programas de radio, parecidos a los tradicionales, pero cuyos disc jockeys, anfitriones y locutores sean cantantes famosos. Estrellas con tirón como por ejemplo Drake y Pharrell Williams, que ya habrían sido contratados.
Además, la empresa de Cupertino aspira a competir con YouTube y SoundCloud porque habilitará una plataforma de uso gratuito para artistas y sellos, en la que podrán adelantarse vídeos y nuevas canciones, para ampliar el potencial como mecanismo de promoción del servicio en streaming. Un camino en el que ya ha avanzado también Spotify.
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Apple lanza su ataque final contra Spotify
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