Muchos conductores admiten que no ‘pegan ojo’ porque temen actos vandálicos en sus coches al dejarlos por la noche en la calle. El hecho de que unos 900 taxis de Madrid lleven, por primera vez, publicidad electoral del PP en el exterior, concretamente de Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, ha provocando mucha controversia y por eso algunos conductores empiezan a creer que no ha sido buena idea aceptar el encargo a pesar que se les pagan 50 euros diarios más IVA.
Lo cuenta elconfidencialdigital.com, en su sección El Chivato, en la que asegura que algunos taxistas han comenzado a arrepentirse de haber aceptado esta propaganda ya que les obliga a “mantenerse en alerta las 24 horas por miedo a represalias o actos vandálicos contra sus vehículos, por promocionar a las candidatas del PP”.
“A mí este ingreso extra me viene muy bien, pero estoy deseando que termine la campaña. No puedo dormir por las noches, por si un descerebrado que no pueda ver a Esperanza me destroza el coche”, le ha contado uno de estos taxistas al mencionado digital.
Al parecer, y según el citado medio online, el miedo es mayor entre los taxistas que residen en los barrios más humildes de la capital, “donde pueden encontrarse un mayor número de detractores del PP”.
El digital recuerda que en esas zonas “la mayoría de vehículos no se guardan en garajes sino que quedan al aire libre, en la calle, cuando se encuentran fuera de servicio. “Dejo desde siempre el coche toda la noche al raso. Ahora temo levantarme un día y encontrarme las lunas rotas o las ruedas pinchadas”, confiesa otro taxista que tampoco duerme bien estos días.






