La compañía Parrot ha presentado en nuestro país dos ‘minidrones’ que convierten a estos dispositivos en “juguetes conectados” para niños y padres. Los ‘drones’ nacieron con un fin militar y poco a poco buscan salida en el ámbito comercial. La idea de la compañía tecnológica Parrot es convertirlos también en juguetes para niños y adultos controlados desde un ‘smartphone’ o tableta.
La empresa de origen francés acaba de presentar en España dos pequeños dispositivos no tripulados Rolling Spider y Jumping Sumo, que se pondrán a la venta en nuestro país el mes de septiembre en el mercado español.
Estos ‘minidrones’ son “juguetes conectados” , ha explicado el responsable de Parrot para España y Portugal, Bertrand Isnard, quien también los ha calificado como “mascota indiscreta”, según informan varias agencias,
Rolling Spider es un pequeño ‘drone’ al que se le acopla un dispositivo que le permite volar hasta una altura de 20 metros y rodar por las paredes y el techo. Además de realizar distintas “acrobacias” en el aire, puede grabar vídeos con una cámara vertical.
Estará disponible en rojo, azul y blanco, aunque podrá personalizarse con pegatinas. Saldrá a la venta en España el próximo mes de septiembre, tanto en tiendas de electrónica como en jugueterías, con un precio de 99 euros.
Por su parte, Jumping Sumo es un robot que puede correr por el suelo y saltar para subirse a superficies hasta una altura de 80 centímetros. Además se puede programar su ruta para que se mueva solo sin necesidad de manejarlo y puede grabar vídeos con una cámara gran angular que le permite “explorar” el entorno. Tiene una batería de 20 minutos de duración.
Podrá comprarse también a partir de septiembre en jugueterías y tiendas de electrónica por un precio de 159 euros.







