Guindos-Weidmann: el eje que ‘asegura’ a Merkel el control del BCE

Luis de Guindos
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El nombramiento de Luis de Guindos como nuevo vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) es sólo el primer movimiento de una partida de ajedrez que traerá un cambio generacional en la institución responsable de la política monetaria europea. El trofeo más ansiado, la presidencia que deberá dejar el 31 de octubre de 2019 el italiano Mario Draghi, y que cada vez parece tener más atada el alemán Jens Weidmann.

Weidmann, que en 2011 se convirtió en el presidente más joven del Bundesbank tras la brusca dimisión de Axel Weber, tiene todas las papeletas para ser el sustituto de Draghi. Weber dejó el cargo precisamente tras renunciar a presidir el BCE y todo parece indicar que Angela Merkel no quiere que esta vez se le escape el tren, impulsando la candidatura del que fuera su asesor económico. A su favor, además, que Alemania es la mayor economía de la eurozona pero todavía no ha ocupado el cargo.

El hombre que sustituya a Draghi deberá ser el encargado de normalizar la política monetaria y reestablecer las reservas del BCE de cara a la próxima crisis. Para noviembre de 2019 se espera que las compras masivas de bonos sean ya parte de la historia, pero los bajos tipos de interés serán todavía una realidad. La Oficina de Estrategia de Inversión de UBS cree que un BCE presidido por Weidmann llevaría a una normalización más rápida de tipos de interés. Dada la sensibilidad de los mercados hacia todo lo relativo con el BCE, su nombramiento apuntalaría el euro y el sector financiero europeo, al tiempo que impulsaría al alza las rentabilidades de los bonos de la eurozona, señalan los expertos del banco suizo.

El primer paso de Weidmann para llegar a la presidencia del BCE puede haber sido el nombramiento de Guindos como vicepresidente. “Los lazos hispano-alemanes en juego probablemente sean claves en el nombramiento del próximo presidente del BCE”, señala UBS. Los dos países juntan un 38% de la población de la zona euro, lo que dejaría en sus manos, a través del Consejo Europeo, el posible bloqueo de cualquier candidato alternativo para el Consejo de Gobierno del BCE a través de la denominada ‘minoría de bloqueo’. La minoría de bloqueo requiere que al menos seis Estados miembros que representen al menos el 35% de la población de la zona euro rechacen una propuesta dentro del Consejo Europeo.

En ese sentido, con más países además de Alemania y España que apoyan una política conservadora del BCE, será difícil superar la esperada candidatura alemana, señalan los expertos de UBS. Además, Alemania podría encontrar también “el voto de Francia en el contexto de las reformas de la Eurozona”. Alemania, España y Francia juntas cuentan con el 58% de la población de la zona euro, muy cerca del 65% necesario para una mayoría cualificada reforzada en el Consejo Europeo.

No sólo UBS da como gran favorito a Weidmann. De acuerdo con la encuesta que realiza la agencia Bloomberg entre economistas, el alemán saca una puntuación de 84 sobre 100 para ser el próximo presidente del BCE.

Muy lejos aparece el segundo candidato con más opciones, el francés Francois Villeroy (26 sobre 100) al mando del Banco de Francia desde 2015. Aunque ha apoyado todas las medidas de impulso tomadas bajo el mandato de Draghi, su pasado en BNP Paribas podría hacerle más sensible al punto de vista de los bancos sobre los bajos tipos de interés. Los economistas no se olvidan tampoco del irlandés Philip Lane, que aparece en tercera posición (23 puntos). El único rival de Guindos por la vicepresidencia ha sonado también como sustituto del economista jefe del BCE, Peter Praet, que también finalizará en breve su mandato.

No obstante, la incertidumbre es “relativamente alta”, recuerda UBS, dado que más de media docena de países del bloque deberán cambiar sus parlamentos y / o jefes de Gobierno el próximo año, lo que “podría cambiar el equilibrio de poder dentro del Consejo Europeo”.