Greenium: ¿existe de verdad alguna ventaja en invertir en bonos verdes?

Mundo verde

Inversión sostenible

La fiebre de los bonos sostenibles, con cada vez más inversores y emisores deseosos de participar en este mercado, ha traído a la palestra neologismos como ‘greenium’, una prima en precio que suele pagar el comprador de un bono verde en comparación con otro bono de la misma compañía sin esas características. Sin embargo, ¿ofrecen los bonos verdes alguna ventaja real a los emisores e inversores en comparación con los bonos grises simples? ¿Comercian los bonos verdes dentro de su propia curva?

La respuesta a estas dos preguntas es sí, de acuerdo con la analista de ING Nadège Tillier. Con datos a marzo de 2022, el análisis del banco holandés muestra que, a nivel mundial, los bonos verdes corporativos tienen un precio 3 puntos básicos más ajustado que sus comparables de bonos grises simples. “Tres puntos básicos pueden no parecer mucho, pero hay que ponerlo en perspectiva con los bonos de gran tamaño que las empresas emiten en los mercados”, explica la experta, que recuerda que para el mercado de grado de inversión en euros, las emisiones se sitúan entre 350 y 2.000 millones de euros.

Prima por sectores

No obstante, el greenium “varía ligeramente de un sector a otro y no es fácil de interpretar”. Sin embargo, los industriales, con un greenium de 4 puntos básicos, incluyen emisores que ofrecen curvas de bonos verdes que cotizan significativamente dentro de sus propias curvas de bonos grises. Algunas de estas empresas se encuentran dentro de la industria del automóvil. “El favoritismo de los bonos verdes de los fabricantes de automóviles frente a los bonos grises podría indicar un gran apoyo de los inversores a las inversiones en movilidad sostenible en comparación con los productos de movilidad tradicionales, que se asocian en gran medida a cuestiones de contaminación”.

Si el panorama global demuestra de nuevo el greenium existente para las emisiones de bonos corporativos, los detalles también muestran fuertes disparidades dentro de los bonos verdes en términos de descuentos y primas. Por ejemplo, dentro del sector de los servicios públicos, el descuento máximo (diferencial de los bonos verdes sobre la curva gris) se sitúa en 37 puntos básicos. “Esto demuestra que no todos los bonos verdes ofrecen greenium, sino todo lo contrario”, analiza Tillier. “La falta de greenium no siempre puede explicarse, pero cuando una explicación es plausible suele basarse en el tamaño del bono (demasiado pequeño o demasiado grande) o en la percepción de los inversores del marco de los bonos verdes o del perfil de sostenibilidad de la empresa”.

En algunos casos más raros, la falta de prima también puede deberse a que los emisores han emitido exclusivamente bonos verdes en los últimos años, lo que ha llevado a la fijación de precios de ambas curvas, verde y gris, al mismo nivel.

Menor volatilidad de los bonos verdes

Un segundo análisis de ING, que analiza la volatilidad de los bonos verdes y grises en el mercado del euro entre enero de 2021 y marzo de 2022, aporta otra perspectiva. “Nuestro universo de bonos corporativos está constituido por 130 bonos senior corporativos y muestra que los bonos verdes tienen unos diferenciales menos volátiles que sus equivalentes grises, en todos los sectores que hemos analizado: servicios públicos, TMT, automoción y productos químicos”.

En general, en el período comprendido, los bonos verdes senior corporativos analizados mostraron una volatilidad media de 0,06 en comparación con el 0,13 de los bonos grises (expresado como valoración estándar). “La volatilidad global de los bonos corporativos es relativamente baja en comparación con otros productos financieros como las acciones. Sin embargo, el resultado de nuestro análisis muestra que los diferenciales de los bonos grises corporativos son proporcionalmente dos veces más volátiles que los de los bonos verdes”, explica la experta de ING.

Además, los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea para 2030 y 2050 y el reciente paquete RePowerEU, que hace hincapié en la urgencia de cambiar a energías limpias, seguirán apoyando la emisión de bonos verdes en los próximos años. Paralelamente, la demanda de los inversores de bonos verdes y otras formas de bonos sostenibles no ha hecho más que intensificarse con el aumento de los fondos dedicados.

“Para los mercados de capitales, la cuestión en torno al greenium seguirá siendo el centro de atención; sin embargo, el rendimiento de los bonos no es ciertamente la única motivación detrás de la etiqueta de bono verde”, concluye la experta.