Goirigolzarri reconoce que Bankia está “lejos” de devolver las ayudas públicas

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia
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El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, se ha mostrado hoy convencido de que la fusión con CaixaBank se cerrará en los plazos previstos y sin que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ponga ninguna objeción ni ninguna condición a la operación. Así lo ha defendido en la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados de 2020, en la que ha reconocido que el banco está “lejos” de devolver el rescate y ha aprovechado para defender la política de comisiones del banco.

“No esperamos ningún tipo de restricciones” por parte de la CNMC, ha explicado Goirigolzarri, que ha reiterado el calendario previsto, que pasa por el cierre legal de la fusión en el primer trimestre y la integración tecnológica para finales del año. El presidente de Bankia no cree que Competencia ponga ninguna condición al proceso ya que aunque la entidad fusionada sumará una cuota del mercado del 25%, es un porcentaje “común” en los líderes bancarios de otros países, como Francia

Además, el índice Herfindahl de concentración se situaría en los 1.300, por debajo del umbral de 1.800 que contempla la Comisión Europea como preocupante. Por último, Goirigolzarri ha recordado que “hoy en día los bancos no solo compiten con los bancos”, sino también con los gigantes tecnológicos y las startups por lo que “la cuota del 25% no responde a la realidad de ese mercado, y menos con perspectiva temporal”.

Una de las primeras decisiones que deberá adoptar el nuevo consejo de administración de la entidad fusionada será la política de dividendos. Tal y como ha recordado el banquero vasco, el acuerdo de fusión contempla que ni Bankia ni CaixaBank repartan beneficios hasta que esté cerrada la operación, por lo que habrá que esperar al cierre mercantil de la fusión para conocer si se realiza algún pago.

El pago de dividendo es uno de los modos por los que Bankia puede devolver parte del rescate público recibido en 2012, junto a la desinversión del Estado. Goirigolzarri ha reconocido que el banco está “lejos” de poder reingresar al Estado el dinero, si bien “uno no puede decir lo que va a ocurrir en los próximos años”.

Goirigolzarri ha aclarado al principio de su intervención que no iba a hacer ningún comentario sobre el nuevo equipo organizativo de la entidad fusionada, por lo que ha declinado contestar a las preguntas sobre el futuro del actual consejero delegado de Bankia, José Sevilla, en la futura CaixaBank.

Por otro lado, Goirigolzarri ha descartado que la subida de comisiones de la banca pueda afectar a la reputación del sector. La partida supuso unos ingresos de 1.213 millones de euros para Bankia en 2020, un incremento de un 12,2% respecto a los 1.081 millones de 2019. Solo en el cuarto trimestre 333 millones, la cifra más alta de todo el año. “El crecimiento de comisiones ha sido muy homogéneo y desde el punto de vista de reputación no va a tener un impacto negativo”, ha defendido el banquero, que ha explicado que viene de epígrafes como los fondos de inversión, los seguros, la banca de negocios o los medios de pago.

En ese sentido, ha defendido que “tres millones de clientes que no pagan nada de comisiones”, una cifra que se ha incrementado en 700.000 en el año. “No buscamos incremento de comisiones, sino de clientes vinculados”.

En ese sentido, ha descartado además que Bankia pueda seguir los pasos de BBVA y cobrar a clientes particulares por los depósitos, trasladándoles los tipos negativos del BCE. “Hemos sido activos cobrando a empresas e instituciones”, ha explicado, “pero nunca se nos ha pasado por la imaginación cobrar a los particulares”.

Bankia registró un beneficio neto de 230 millones de euros en el ejercicio 2020, lo que supone un descenso del 57,6% sobre el año anterior, debido al menor resultado generado por las operaciones financieras, así como por unas provisiones de carácter extraordinario de 505 millones de euros como consecuencia de la situación generada por la Covid-19. En el cuarto trimestre, las ganancias alcanzaron los 50 millones de euros, frente a las pérdidas de 34 millones del mismo período del ejercicio precedente.