Francisco Verdú, exconsejero delegado de Bankia: “El primer engañado fui yo”

Bankia

Turno para Francisco Verdú en el juicio en la Audiencia Nacional por la salida a bolsa de Bankia en julio de 2011. El exconsejero delegado ha defendido que las cuentas con las que la entidad dio el salto al parqué fueron “las más supervisadas y bendecidas de este país”, por lo que no tenía ninguna razón ni evidencia para cuestionarlas.

“Yo no tenía ninguna duda de las cuentas, ninguna razón ni evidencia para cuestionarlas. Son las cuentas más supervisadas de este país”, ha explicado en respuesta al fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón. Según recoge la agencia Europa Press, Verdú ha defendido que las cuentas finalmente las firmó por “lealtad a todas las bendiciones” de expertos, a pesar de que esos ‘libros’ nunca los vio.

¿Cómo no voy a fiarme del Banco de España o del FROB? ¿Cómo iba a saber yo lo de Banco de Valencia? Yo no puedo engañar a ningún inversor si desconozco, señoría. Si las cajas ocultaron algo, el primer engañado fui yo”, ha precisado.

Según ha explicado, él se incorporó con el proceso de salida a Bolsa ya iniciado, por lo que lo único que hizo al llegar fue pedir la opinión de auditores, expertos y bancos de inversión. En este sentido, ha recalcado que contaba con el informe de auditoría de las siete cajas realizadas por “las mejores” firmas de auditoría.

También pudo ver documentos contables a valor razonable de BFA verificados por expertos independientes, tanto del primer como del segundo trimestre del año 2010. Asimismo, existía ‘luz verde’ por parte del Banco de España, autoridad que incluso afirmaba que las proyecciones financieras de BFA garantizaban la viabilidad de la entidad.

El exconsejero delegado de Bankia ha apuntado de igual modo que “el Banco de España se pronunció con suficiencia de que la salida a bolsa era la opción que daría más transparencia y más recorrido a la entidad”. Sobre esta operación, ha defendido además que el menor o mayor precio de salida a bolsa podía afectar en cualquier caso a la gobernanza en BFA, pero no en Bankia. “El descuento no influía para nada en Bankia, era BFA quien debía plantearse las alternativas”, ha añadido.

Por último, ha subrayado durante el interrogatorio que el folleto de salida a bolsa recogía todos los riesgos posibles pensando en el inversor minorista. “En el folleto tríptico quedaban muy bien reflejados todos los riesgos potenciales”, ha indicado, añadiendo que no se podían reconocer deterioros porque no se habían producido aún.