A finales de la década de 1980, los clubes de fútbol de Primera y Segunda División atravesaban graves problemas económicos. Entre las principales causas destacaban las fuertes inversiones realizadas para modernizar los estadios con motivo del Mundial de España de 1982. En 1989, la deuda total del fútbol español alcanzaba aproximadamente los 30.000 millones de pesetas (unos 180 millones de euros).
Ante esta situación, el Gobierno de España aprobó la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte, que estableció la obligación de transformar en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) a todos aquellos clubes que no hubieran presentado un saldo patrimonial neto positivo en las auditorías realizadas desde la temporada 1985/86, conforme a lo dispuesto en la Ley del Fútbol Profesional. El Real Madrid, junto con el Athletic Club, el CA Osasuna y el FC Barcelona, fue uno de los pocos equipos que logró cumplir los requisitos exigidos y, por tanto, conservar su identidad de club deportivo.
A diferencia de otros clubes que aún arrastran graves problemas económicos, e incluso algunos que han llegado a desaparecer, el Real Madrid ha consolidado en las últimas décadas una sólida estabilidad financiera. A ello se suma su excelente rendimiento deportivo, que lo mantiene cada temporada entre los grandes favoritos para conquistar todos los títulos, según las principales casas de apuestas en España. El club blanco también destaca fuera del terreno de juego, ya que es la marca de fútbol más valiosa del mundo, con una valoración de 1.921 millones de euros, según el informe ‘Football 50-2025’ de la consultora Brand Finance. Además, es el único club que ha superado los 1.000 millones de euros en ingresos, una cifra alcanzada durante la temporada 2023-24, de acuerdo con un informe de Deloitte.
A pesar de esto, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, considera que el modelo de propiedad del Real Madrid supone una desventaja en ciertos aspectos, especialmente a la hora de competir en el mercado de fichajes con clubes rivales respaldados por multimillonarios o fondos soberanos. De hecho, ‘The Athletic’, el medio deportivo propiedad de New York Times, señala que ya se ha debatido internamente la posibilidad de dividir el club blanco en dos entidades distintas, separando la parte deportiva de la empresarial. De esta forma, los socios seguirían conservando la propiedad y permitiría que inversores externos pudieran adquirir participaciones en su área de negocio, como los derechos televisivos o los ingresos del estadio.
El objetivo de Florentino Pérez es mantener el control del club a corto plazo y, al mismo tiempo, asegurar su competitividad al máximo nivel en el futuro. Sin embargo, cualquier cambio en el modelo de propiedad del equipo madrileño requeriría la aprobación de los socios mediante una votación en asamblea. Además, se trataría de una operación compleja desde el punto de vista fiscal y legal. A pesar de ello, el presidente del Real Madrid, cuyo mandato concluye en 2029, considera que este podría ser el inicio de una transformación histórica destinada a garantizar que el club continúe siendo el mejor equipo del mundo.





