Familiares del periodista Pablo González inician una recogida de firmas para que se respeten sus derechos

Pablo González

Pablo González / Foto: Twitter

Amigos y familiares del periodista español Pablo González, detenido en Polonia el 28 de febrero cuando se encontraba dando cobertura informativa a la guerra en Ucrania, han iniciado una campaña de recogida de firmas en Change.org para que «se respeten sus derechos».

En la iniciativa, que ya ha recabado más de 4.000 firmas, los familiares y amigos de Pablo González exigen al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; al ministro de Exteriores, José Manuel Albares; y a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que se asista a Pablo González «tal y como garantiza la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU».

Los familiares del periodista recuerdan que «permanece incomunicado desde que las autoridades polacas le arrestaron y acusaron de ser un espía al servicio de la inteligencia militar rusa».

Según señalan, en estos casi dos meses, el periodista freelance y colaborador habitual de medios como laSexta, Público y Naiz, no ha podido hablar con su familia ni tampoco recibir la asistencia legal de su abogado, Gonzalo Boye.

«A pesar de haber presentado toda la documentación solicitada por las autoridades polacas, Boye ni siquiera ha podido acceder a su expediente o contactar con su abogado de oficio polaco», subrayan, al tiempo que sostienen que, «hasta la fecha, Polonia apenas ha aportado pruebas que justifiquen esta detención» y las que ha aportado, «son más bien circunstanciales y relacionadas con los orígenes de González».

En este aspecto, explican que el periodista nació en Moscú bajo el nombre de Pavel Alekseevich Rubtsov. Su padre es un ciudadano ruso y su madre, nacida en Rusia también, es hija de un ‘niño de la guerra’. Cuando sus padres se divorciaron, su madre decidió empezar una nueva vida en España junto a su hijo.

Llegaron al País Vasco cuando Pablo tenía 9 años, y allí un juzgado le otorgó la nacionalidad española bajo el nombre de Pablo (traducción de su nombre en ruso) y con los apellidos de su abuelo materno, González Yagüe, siguiendo las disposiciones del acuerdo de divorcio de sus padres. En Rusia, él seguirá siendo Pavel Alekssevich Rubtsov. «Dos pasaportes legales, que en estos años no le han causado nunca ningún problema en ninguno de sus viajes», detallan.

Para la familia del periodista, en estas semanas el Gobierno de España ha mantenido una postura «muy tibia» respecto a la incomunicación de Pablo González y «ha permitido que Polonia haga caso omiso de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, vinculante para todos los países integrantes».

«En este tiempo, únicamente ha recibido dos visitas del Cónsul español en Polonia, que ha transmitido el deseo del periodista de que no se deje de hablar de su caso y la reiteración de que no tiene nada que esconder y que no sabe por qué le han acusado», ha concluido.