Europa se divide por las segundas residencias: lujo para unos, crisis de vivienda para otros

Europa se divide por las segundas residencias: lujo para unos, crisis de vivienda para otros

Mientras cerca del 25 % de los propietarios europeos disfrutan de una segunda vivienda para ocio o jubilación, esta tendencia genera efectos adversos como el encarecimiento, la vacía progresiva de barrios y una creciente desigualdad en el acceso a la vivienda.

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El auge de la segunda residencia en Europa se ha convertido en una paradoja: una aspiración para muchos, un espejo del desequilibrio inmobiliario para otros.. El Informe sobre Tendencias de la Vivienda en Europa de RE/MAX (2024) señala que países como Bulgaria y Grecia encabezan esta tendencia, mientras que lugares como Países Bajos o Irlanda muestran tasas significativamente más bajas. Las consecuencias —turismo excesivo, precios inalcanzables y barrios semivacíos— reavivan el debate sobre regulación e igualdad de acceso. El viejo sueño de tener una segunda vivienda se torna controvertido: más allá del encanto del retiro o el turismo, estas propiedades están alimentando precios inasequibles y vaciando barrios, especialmente en zonas con alta presión turística El informe European Housing Trend Report 2024 de RE/MAX Europa revela que uno de cada cuatro propietarios europeos dispone de una segunda residencia, frecuentemente asociada con vacaciones o jubilación. Destacan casos como el de Bulgaria, donde casi la mitad de los propietarios (46 %) tiene una segunda vivienda, cifras muy por encima de la media continental del 25 %. Además, el porcentaje de propietarios también es notablemente alto en Bulgaria (80 % frente al 63 % de media europea), mientras que en Grecia (39 %) y Croacia (37 %) también superan esta media. Duración del sueño: turismo, retiro e inversiones El uso más habitual de estas segundas viviendas es para vacaciones (44 %), seguido de la posibilidad de mudarse allí tras la jubilación (23 %). También se destinan al alquiler anual (16 %), plataformas como Airbnb (16 %), inversión (14 %) o como residencias entre dos ciudades (10 %). Uso problemático y sus efectos El incremento de estas propiedades en manos de gente con mayor poder adquisitivo, especialmente tras la pandemia, impacta en la escasez de vivienda accesible. En lugares muy turísticos, destinos como Barcelona han visto migrar arrendamientos de larga estancia a opciones vacacionales, reduciendo la oferta para residentes. Este fenómeno, alimentado por plataformas de alquiler turístico, contribuye a la subida artificial de precios, a la disminución de la oferta de alquiler residencial y a la progresiva «turistificación» de barrios, dejando unidades desocupadas gran parte del año. Respuestas regulatorias Frente a este escenario, algunas ciudades y países aplican medidas para frenar el impacto negativo: Barcelona: prohibición de alquileres de corta duración desde abril de 2025; no habrá renovaciones de licencias en 2028. Francia: implementación de medidas regionales para limitar la segunda residencia, contribuir a la accesibilidad y controlar el uso turístico. Panorama comparativo de segunda residencia y percepción del mercado País Propietarios con segunda residencia Percepción de precios excesivos Satisfacción con la vivienda Bulgaria 46 % - 82 % satisfechos Bulgaria (propiedad total) 80 % - — Media Europa 25 % - 76 % satisfechos Grecia 39 % - — Croacia 37 % - — Países Bajos 8 % 57 % consideran la vivienda cara — Irlanda 11 % 71 % consideran excesivos los precios —  

El auge de la segunda residencia en Europa se ha convertido en una paradoja: una aspiración para muchos, un espejo del desequilibrio inmobiliario para otros.

El Informe sobre Tendencias de la Vivienda en Europa de RE/MAX (2024) señala que países como Bulgaria y Grecia encabezan esta tendencia, mientras que lugares como Países Bajos o Irlanda muestran tasas significativamente más bajas. Las consecuencias —turismo excesivo, precios inalcanzables y barrios semivacíos— reavivan el debate sobre regulación e igualdad de acceso.

El viejo sueño de tener una segunda vivienda se torna controvertido: más allá del encanto del retiro o el turismo, estas propiedades están alimentando precios inasequibles y vaciando barrios, especialmente en zonas con alta presión turística

El informe European Housing Trend Report 2024 de RE/MAX Europa revela que uno de cada cuatro propietarios europeos dispone de una segunda residencia, frecuentemente asociada con vacaciones o jubilación. Destacan casos como el de Bulgaria, donde casi la mitad de los propietarios (46 %) tiene una segunda vivienda, cifras muy por encima de la media continental del 25 %.

Además, el porcentaje de propietarios también es notablemente alto en Bulgaria (80 % frente al 63 % de media europea), mientras que en Grecia (39 %) y Croacia (37 %) también superan esta media.

Duración del sueño: turismo, retiro e inversiones

El uso más habitual de estas segundas viviendas es para vacaciones (44 %), seguido de la posibilidad de mudarse allí tras la jubilación (23 %). También se destinan al alquiler anual (16 %), plataformas como Airbnb (16 %), inversión (14 %) o como residencias entre dos ciudades (10 %).

Uso problemático y sus efectos

El incremento de estas propiedades en manos de gente con mayor poder adquisitivo, especialmente tras la pandemia, impacta en la escasez de vivienda accesible. En lugares muy turísticos, destinos como Barcelona han visto migrar arrendamientos de larga estancia a opciones vacacionales, reduciendo la oferta para residentes.

Este fenómeno, alimentado por plataformas de alquiler turístico, contribuye a la subida artificial de precios, a la disminución de la oferta de alquiler residencial y a la progresiva «turistificación» de barrios, dejando unidades desocupadas gran parte del año.

Respuestas regulatorias

Frente a este escenario, algunas ciudades y países aplican medidas para frenar el impacto negativo:

  • Barcelona: prohibición de alquileres de corta duración desde abril de 2025; no habrá renovaciones de licencias en 2028.

  • Francia: implementación de medidas regionales para limitar la segunda residencia, contribuir a la accesibilidad y controlar el uso turístico.

Panorama comparativo de segunda residencia y percepción del mercado

País Propietarios con segunda residencia Percepción de precios excesivos Satisfacción con la vivienda
Bulgaria 46 % 82 % satisfechos
Bulgaria (propiedad total) 80 %
Media Europa 25 % 76 % satisfechos
Grecia 39 %
Croacia 37 %
Países Bajos 8 % 57 % consideran la vivienda cara
Irlanda 11 % 71 % consideran excesivos los precios

 

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