Europa bajo cero: casi la mitad de la deuda soberana ofrece ya rendimientos negativos

Termómetro
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La semana pasada, el Tesoro alemán colocó bonos a diez años con rentabilidades negativas por primera vez desde 2016. Lo que hace tanto tiempo era una rareza, hoy supone casi una nueva normalidad si se tiene en cuenta que hasta un 47% de la deuda soberana de la eurozona se encuentra en esta situación, entre el temor de los inversores por los síntomas de desaceleración de la economía.

De acuerdo con datos de Tradeweb que recoge la agencia Reuters, de los aproximadamente 7,67 billones de euros de los bonos soberanos de la eurozona en su sistema, aproximadamente 3,58 billones de euros, prácticamente el 47%, ofrecen un interés inferior al 0%. El porcentaje, que se compara con el 38% de febrero, no había sido tan alto desde septiembre de 2016.

Los datos de Tradeweb también muestran que alrededor del 26% de los bonos tiene un rendimiento menor que la tasa de depósito del BCE (-0,40%), el porcentaje más alto desde noviembre de 2017. Por su parte, si se analizan los bonos corporativos con grado de inversión, la cifra asciende al 20%, la más alta en un año.

Sandra Phlippen, analista de ABN Amro, reflexiona que “la voluntad de los inversores de recibir rendimientos negativos refleja una huida hacia la seguridad de activos que se perciben como ‘libres de riesgo’”. “La creciente preocupación por la actual desaceleración en Alemania y en todo el mundo, combinada con la incertidumbre política actual, ha llevado a los inversores a refugiarse en activos refugio durante semanas”, apunta Phlippen, que cree que “sus preocupaciones no son injustificadas”. Como ejemplo, las últimas cifras del índice de confianza manufacturera de la Comisión Europea (de -0,4 a -1,7), que “nos recordaron el temor de que la desaceleración no haya tocado fondo todavía”.

“Otros factores también juegan un papel importante” en este escenario de tipos negativos, considera la analista, entre ellos las últimas decisiones tomadas por los bancos centrales. Tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la Reserva Federal han modificado sus hojas de ruta, alejando en el tiempo cualquier posible subida de los tipos de interés al menos hasta el próximo año.

No obstante, Phlippen matiza que, “si bien vemos que los riesgos se inclinan a la baja -con unas expectativas de crecimiento del PIB por debajo del consenso del 0,8% en 2019-, todavía no esperamos una recesión en nuestro escenario de referencia”. “Esperamos que la producción industrial mundial se recupere un poco en el segundo semestre de este año, lo que arrastrará a la producción industrial de la zona euro. Otro factor de resiliencia es la industria de servicios. Mientras que el PMI de servicios con visión de futuro tiende a seguir al PMI manufacturero, ha mostrado una notable resistencia desde finales de 2018”.

Los bonos con rendimientos negativos no son exclusivos de la eurozona, si bien el bloque común es uno de los principales exponentes. En total, se estima que en todo el mundo hay en circulación 9,7 billones de dólares (unos 8,6 billones de euros al cambio actual) con rentabilidades bajo cero, un 50% más que hace seis meses.