¿Están siendo los mares sobrexplotados?

Pescado
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La Tierra está compuesta prioritariamente por agua, un 70% concretamente de la superficie terrestre forma parte de los océanos. Por ello, el mar es una de las principales fuente de alimentos del ser humano a través de la pesca. Sin embargo, Greenpeace valora que está al límite de la explotación y que para 2050 habrá más plásticos en el mar que peces. A lo que suma, que según ellos, el 63% de las especies marinas se encuentran sobrexplotadas. Pero estos datos aportados por la ONG no son compartidos por todos, lo que deja la pregunta: ¿está la pesca en peligro?

“Estos datos corresponden a especies comercialmente explotadas, es decir, de especies de interés pesquero”, detalla Pilar Marcos, bióloga marina y responsable de la campaña de océanos de Greenpeace: “Es también una incertidumbre el cómo está afectando a los peces que no pescamos, los famosos descartes. Se va a pescar una especie objetivo y luego caen otros peces que no son el objetivo, que acaban tirados muertos al mar”.

Greenpeace considera que esto damnifica la cadena atrófica de la alimentación. “Si estás eliminado un piso afecta a los animales que se comen a esos peces. Por tanto, hay un desequilibrio en los océanos y mares del mundo”, establece Marcos. Para ella, esta situación no deriva exclusivamente de la pesca, sino que habría que sumarle el impacto del cambio climático; la presencia de plásticos y de otros residuos tóxicos en las aguas; y la modificación de la costa por urbanización.

Para la Confederación Española de Pesca (CEPESCA) la situación no es tan problemática como denuncia Greenpeace. “El informe SOFIA 2020 sobre el Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación es el informe oficial más completo que existe en el mundo. Confirma que en 2017 la mayoría de stocks pesqueros, un 65,8% se encuentran dentro de niveles de sostenibilidad”, explica Javier Garat, secretario general de CEPESCA.

Según él, el 78,7% del pescado desembarcado en el mundo procede de poblaciones de peces dentro de niveles de sostenibilidad biológica: “Esta mejora se debe fundamentalmente a una mejor implementación de las medidas de gestión pesquera”.

En cuanto a sobrexplotación, CEPESCA sitúa el porcentaje de especies en esta situación en torno al 34,22%. Esto lo achacan a pesquerías con una gestión pesquera menos desarrollada y localizadas principalmente en los océanos meridionales. “El desigual proceso en diferentes partes del mundo muestra una necesidad urgente de replicar y exportar las políticas exitosas de la Unión Europea a estas áreas”, comenta Garat. Y añade: “Y es también imperativo que todos los gobiernos intensifiquen sus esfuerzos para garantizar sistemas pesqueros saludables y sostenibles que respeten la naturaleza”.

“Cuando una especie se encuentra sobrexplotada es necesario tomar medidas de gestión que garanticen su sostenibilidad. Por ello, como consecuencia se reduce la oferta en el mercado de especies concretas provenientes de zonas sujetas a esas medidas”, concreta el secretario general de CEPESCA.

La acuicultura: ¿una posible solución?

España es el principal acuicultor de la Unión Europea según la Asociación Empresarial de Acuicultura de España, que cifra que el país produce el 23% del total de los peces, es decir, 348.395 toneladas de peces al año.

“En la acuicultura ocurre lo mismo que en la pesca, hay productores que lo hacen de forma sostenible y otros que no”, concreta Garat de CEPESCA: “En general, los españoles lo hacen bien”.

Según CEPESCA, tanto la pesca como la acuicultura son necesarias para alimentar al mundo y que por regla general son sostenibles. “Cabe recordad una investigación científica, desarrollada por el departamento de Ciencias del Mar y la Pesca de la Universidad de Washington sobre la huella de la actividad pesquera en los océanos, concluye que ésta se sitúa en el 4%, lo que significa que dicha huella es menos de un tercio de la de la agricultura en todo el mundo”, valora Garat sobre esta actividad humana.

Sin embargo, Greenpeace no está de acuerdo con las apreciaciones de la Confederación Española de Pesca. “Hay acuicultura que es sostenible, que se hace respetando la normativa medioambiental, lo que pasa es que el consumo y la demanda de pescado es tal que desequilibra los mares. Al final, se ha desarrollado un modelo hiperconsumista y capitalista sobre nuestro océano”, comenta la bióloga marina y responsable de la campaña de océanos de Greenpeace.

Para ella, la industria acuicultura requiere gran cantidad de pescado para elaborar los piensos que emplean: “Se necesitan entre cuatro y cinco kilos de peces para que un salmón en una granja engorde un kilo”.

“Además, al tener tantos peces encerrados en una balsa, necesitan uso de antibióticos y pesticidas, para evitar que se propaguen enfermedades. Con ello están echando una carga contaminante al mar”, concluye Pilar Marcos.

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