En la misiva, remitida también a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, los cinco países advierten de que cualquier debilitamiento de los instrumentos climáticos europeos podría afectar a la inversión y a la transformación industrial del continente.
Antes de la próxima cumbre europea, los firmantes defienden que la UE preserve los mecanismos que sostienen su política climática en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad energética, factores que están condicionando el debate sobre competitividad e industria en Europa.
Cinco países de la UE reclaman preservar la ambición climática antes del Consejo Europeo del 19 y 20 de marzo
El sistema europeo de emisiones, eje de la política climática
En la carta, los dirigentes ponen el foco en el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS), al que califican como “la piedra angular de la estrategia climática e industrial de Europa”. A su juicio, este mecanismo ha demostrado durante más de dos décadas su eficacia para reducir emisiones y orientar las inversiones hacia tecnologías limpias.
El ETS establece un mercado de derechos de emisión que fija un precio al carbono para sectores industriales y energéticos. Según los líderes firmantes, este sistema proporciona señales de precio a largo plazo que facilitan la modernización de los procesos productivos y aceleran el despliegue de tecnologías bajas en carbono.
Los líderes consideran el sistema europeo de comercio de emisiones el instrumento más eficaz para reducir emisiones e impulsar inversiones limpias
Además, recuerdan que los ingresos procedentes de la subasta de derechos de emisión se han convertido en una fuente relevante de financiación para apoyar la transición energética en los países europeos.
Advertencia contra debilitar el ETS
Los firmantes alertan de que cualquier intento de debilitar, suspender o restringir el sistema ETS podría generar efectos negativos en la economía europea.
Según señalan en la misiva, una reforma que reduzca su alcance podría socavar la confianza de los inversores, penalizar a las empresas que ya han iniciado la transición energética y distorsionar la igualdad de condiciones en el mercado europeo.
| Elemento del sistema ETS | Función principal |
|---|---|
| Mercado de derechos de emisión | Fijar precio al carbono en la industria |
| Subasta de derechos | Generar ingresos para financiar transición climática |
| Señales de precio a largo plazo | Incentivar inversión en tecnologías limpias |
| Reducción progresiva de emisiones | Cumplir objetivos climáticos de la UE |
Los países firmantes advierten de que limitar el ETS dañaría la inversión y la modernización industrial en Europa
Retirada progresiva de derechos gratuitos
La carta también defiende avanzar en la eliminación progresiva de las asignaciones gratuitas de derechos de emisión para reforzar los incentivos a la reducción de emisiones en la industria europea.
Según los líderes, esta retirada gradual es imprescindible para mantener estímulos claros que impulsen la transformación de los procesos productivos y aceleren la transición hacia una economía baja en carbono.
Los cinco países defienden eliminar progresivamente los derechos gratuitos de emisión para reforzar la transición climática
Este proceso, añaden, debe complementarse con un mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) eficaz, diseñado para evitar la llamada fuga de emisiones y garantizar que las empresas europeas compitan en igualdad de condiciones frente a productores de terceros países.
Los dirigentes también reconocen que podrían estudiarse ajustes técnicos para reducir la volatilidad del mercado, aunque subrayan que estos cambios no deben comprometer la integridad ni la previsibilidad del sistema.
La cumbre europea, momento clave
Los firmantes consideran que el Consejo Europeo previsto para los días 19 y 20 de marzo representa una oportunidad decisiva para reafirmar el compromiso de la UE con su agenda climática.
En su opinión, las conclusiones de la cumbre deberían consolidar un marco climático y energético fuerte, previsible e integrado que permita avanzar en la reducción de emisiones sin comprometer la competitividad de la economía europea.
La UE mantiene como objetivo reducir al menos un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a los niveles de 1990, uno de los pilares centrales del Pacto Verde Europeo.





