Endesa pone en jaque los 22 euros con el asalto de su matriz a Australia

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Una de las cotas más recientemente reconquistadas por la gráfica de Endesa está ahora en peligro. La eléctrica pone en jaque los 22 euros por acción tras conocerse el asalto de su matriz, la italiana Enel, hacia el mercado de las renovables en Australia, donde acaba de cerrar un acuerdo para entrar en el mayor proyecto de energías limpias del país.

Los cruces más bajistas de la sesión han llegado a mostrar a Endesa los 21,86 euros por acción, cota que si bien no compromete el tono alcista de fondo del valor, sí que pone en apuros su continuidad en el más corto plazo. Los inversores temen que este salto al mercado renovable australiano pueda requerir de una mayor aportación de fondos de la filial cotizada en Madrid, en la que ya se ha establecido el reparto de cada céntimo de beneficio a modo de un dividendo que en su mayor parte termina repatriándose a Roma.

La participación en el proyecto Bungala Solar, cuya potencia asciende a 275 megavatios que lo convierten en el de mayor envergadura de toda Australia, se ha orquestado a través de una joint-venture en la que también toman parte la filial renovable del grupo italiano, Enel Green Power, y el inversor especializado Dutch Infrastructure Fund. Juntos se han asegurado los primeros 135 megavatios del plan.

En este marco, la inversión de la unión de empresas alcanza los 315 millones de dólares, unos 297,6 millones de euros, de los que 157 millones (148,3 millones al cambio de divisas) deben salir directamente de la caja fuerte de Enel. Una suma que el grupo italiano ha anunciado que afrontará mediante una combinación de financiación bancaria de proyecto y capital, punto este último que es el que ha despertado las suspicacias entre los inversores de su subsidiaria para el mercado ibérico.

La operación ha sido calificada por Francesco Starace, consejero delegado de Enel, como “un importante paso” para la estrategia del grupo, ya que, además de elevar la apuesta por el negocio renovable en Europa, supone el desembarco en un “nuevo continente”.

Está previsto que los trabajos de construcción de esta primera fase de la macroplanta solar comiencen a mediados del año en curso y que el proyecto global esté plenamente operativo ya en el tercer trimestre de 2018. Además, la compañía cotizada en Bolsa española ha explicado que esta apuesta viene con el respaldo de una acuerdo para la venta de energía a largo plazo a la firma australiana de servicios públicos Origin Energy.

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