El Vaticano invirtió las donaciones para los pobres en derivados financieros

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El Vaticano invirtió parte de las donaciones recibidas para los pobres y necesitados en derivados que apostaban sobre la solvencia de Hertz, la empresa estadounidense de alquiler de coches que entró en default en primavera, según publica hoy Financial Times, que cita los documentos que probarían estas prácticas.

En concreto, parte de una cartera del Vaticano de 528 millones de euros “derivada de donaciones” compró notas estructuradas que contenían credit default swaps (CDS) como parte de una apuesta de que Hertz no incumpliría sus deudas en abril de 2020. La empresa se declaró en quiebra al mes siguiente, lo que permitió a la Santa Sede recibir el pago en su totalidad.

La inversión se realizó bajo la supervisión del cardenal Giovanni Angelo Becciu, que el pasado mes fue despojado de sus derechos como cardenal tras salpicarle un posible caso de corrupción.

El dinero se invirtió en nombre de la Secretaría de Estado del Vaticano, la poderosa oficina de administración central de la Santa Sede donde el cardenal Becciu fue el segundo al mando entre 2011 a 2018. La Secretaría tiene la responsabilidad de administrar las donaciones hechas a la Iglesia por católicos de todo el mundo.

El diario británico destaca que no parece haber evidencias de que el Papa Francisco estuviera al tanto de la inversión en los títulos vinculados a credit default swaps (CDS), que se mantuvieron directamente a través de una cuenta de la Secretaría en Suiza y fueron realizadas por un consultor externo en su nombre. El sumo pontífice llegó a señalar en 2018 que los CDS alentaban el crecimiento de una financiación de aprovecharse y apostar por el fracaso de otros, lo cual es inaceptable desde el punto de vista ético”. Estos instrumentos, dijo, eran “una bomba de tiempo”.

Otras inversiones realizadas por los gerentes de la Secretaría designados por el cardenal Becciu incluyen financiación para Rocketman, una película biográfica de 2019 sobre la vida del músico Elton John, señala FT. La Secretaría también compró múltiples propiedades residenciales de lujo en el exclusivo barrio londinense de Knightsbridge, así como titulizaciones que incluyen facturas adeudadas por el estado italiano a hospitales controlados por el Vaticano.

A fines del mes pasado, el Papa Francisco le pidió al cardenal Becciu que renunciara, relevándolo de su puesto como el hombre a cargo de supervisar la canonización de los santos católicos, como resultado de las acusaciones sobre la administración del dinero del Vaticano, si bien no ha sido acusado de ningún delito.

La gestión de los activos del Vaticano mantenidos en cuentas bancarias suizas durante el mandato del cardenal Becciu ha sido objeto de un creciente escrutinio después de que la policía vaticana registrara el año pasado las oficinas de la Secretaría para incautar documentos vinculados a un acuerdo inmobiliario en Londres: la inversión de la Secretaría en el edificio de Londres conocido como ‘60 Sloane Avenue’ se realizó a través de un fondo en Luxemburgo en 2014 en un acuerdo autorizado personalmente por el cardenal Becciu. En junio, el servicio estatal de noticias del Vaticano informó que los fiscales de la Santa Sede creían que la inversión causó “enormes pérdidas”.

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