El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha devuelto a Carles Puigdemont el escrito que le envió el pasado 29 de enero en el que el expresident le comunicaba que había adquirido la condición de diputado del Parlament de Catalunya y que, en consecuencia, gozaba de la plenitud de derechos y prerrogativas previstas en el Estatut y el Reglamento del Parlament.
Puigdemont aseguraba no necesitar autorización para ser investido presidente catalán, tal y como le exigió el Tribunal Constitucional. Sin embargo, el Supremo rechaza la carta del expresident.
Llarena recuerda a Puigdemont que al no estar personado en la causa procede la devolución del escrito. Añade el juez que, desde el 7 de noviembre, “no se le tiene por personado en tanto en cuanto no sea hallado o se ponga a disposición de este Tribunal”.
Es decir, el juez del Tribunal Supremo manda un mensaje claro a Puigdemont. Si quiere participar en la causa (y que el alto tribunal tome parte), debe entregarse o ser detenido.
El caso más reciente y contundente ha llegado desde Suecia, pero no ha sido el…
La decisión se produce en medio de una de las mayores tensiones geopolíticas recientes en…
La declaración se produce mientras continúa el intercambio de ataques iniciado tras la ofensiva militar…
El líder del Partido Popular, por su parte, criticó la decisión del Ejecutivo de enviar…
El 8M vuelve a situar en el centro del debate público las desigualdades estructurales que…
Los mercados energéticos siguen con atención la evolución del conflicto en Oriente Medio, ya que…